España y Francia jugarán una semifinal que muchos consideran una final anticipada. Es también lo que piensa el modelo estadístico con el que llevamos semanas haciendo predicciones en EL PAÍS: son los dos mejores equipos del torneo, un pasito por delante de Argentina y un escalón por encima de Inglaterra.La métrica de nivel de cada selección combina una puntuación Elo (que depende de sus resultados y sus rivales) y el valor económico de sus plantillas (en euros, ajustados por liga y edad). La primera de esas variables cambia durante el torneo, como se ve en el gráfico. Los ocho equipos de cuartos han subido, porque sus resultados son una señal de fortaleza. Pero suben más los que más sorprendieron al modelo: Noruega (+4,1 puntos) y Marruecos (+3,2). España sube menos que Francia, penalizada por el empate sin goles contra Cabo Verde, aunque luego lo compensó ganando a Portugal, un equipo que el modelo consideraba mejor que todos los rivales que ha cruzado Francia.Pero, ¿quién ha dominado más sus partidos? El siguiente gráfico muestra la diferencia de xG (goles esperados) de España y Francia contra sus rivales en los seis partidos ya jugados. Los dos han dominado con bastante claridad. Medido en probabilidad de gol, España ha merecido ganar sus encuentros por 1,6 goles de diferencia, frente a los 1,1 de Francia. Aunque es cierto que los españoles no se impusieron con claridad ni frente a Uruguay ni frente a Portugal.Los dos equipos han producido mucho en ataque. A Francia la consideran muchos el mejor equipo ofensivo del torneo, por la calidad brutal de su cuarteto de arriba: Mbappé, Olise, Dembélé y Doué. Pero en goles esperados se impone España, que genera 2 por partido frente a los 1,65 de los franceses. Donde Francia es superior es en el acierto: marca 2,67 goles por encuentro, uno más de lo que prometían sus disparos. Ahí caben dos lecturas: una parte de esa diferencia será suerte; otra, pura calidad. España ha tenido una puntería solo correcta: ha marcado 11 goles por 12 esperados. El caso extremo fue el empate contra Cabo Verde, un 0-0 con 3,1 goles esperados a favor.En defensa, los dos equipos han sido excelentes: España ha encajado un gol y Francia dos. Tampoco conceden casi nada: los disparos de sus rivales apenas suman medio gol esperado por partido.Red de pasesEl siguiente interactivo muestra la disposición del once inicial de España y Francia en cada uno de sus partidos del Mundial. Las coordenadas de los jugadores son su posición media cuando tocan el balón —en posesión—, y las líneas son sus pases: más gruesas cuanto más se asociaron dos jugadores.España ha ido consolidando un dibujo a lo largo del torneo: Baena y Lamine punzantes; Oyarzabal en posición de falso nueve; un rombo en el centro con el propio Oyarzabal, Olmo, Rodri y Pedri o Fabián; y unos laterales abiertos, altos y participativos. Lo de Oyarzabal no es una etiqueta: contra Portugal su posición media quedó por detrás de la de Olmo.Francia ha jugado los cruces con un ataque asimétrico: Mbappé, el nueve nominal, se escora a la izquierda, y Dembélé aparece por la derecha casi tan alto como él —contra Paraguay, incluso más—, con Olise asistiendo por detrás. El mediapunta es, de hecho, el que más pases da del cuarteto de arriba.Los mejores jugadoresFrancia ha sido el equipo más productivo en ataque. Mbappé, Dembélé y Olise suman 23 contribuciones entre goles y asistencias (13 goles y 10 asistencias), más que todos los españoles juntos, que suman 18. El mejor español es Oyarzabal, con cinco —lejos de los once de Mbappé—. El otro goleador clave ha sido Merino, con dos goles en 183 minutos, desde el banquillo.Donde España manda es en el control del juego. Con balón, Álex Baena genera más “amenaza” que nadie de los dos equipos (0,65 de xT por 90), seguido de Lamine Yamal (0,56). Esta métrica dice en qué medida los pases y conducciones de un jugador llevan el balón a posiciones de más probabilidad de gol. Parte del secreto es que España recupera la bola muy rápido. Pedri fuerza 9,2 pérdidas del rival por 90 minutos. Y no es solo Pedri; España es la selección que más presiona en campo rival de todo el Mundial y la que mejor lo aprovecha: descontando lo poco que sus rivales tienen el balón, les fuerza una pérdida cada 40 segundos de posesión, la mejor marca del torneo.¿Y en lo físico? Este año la FIFA ofrece métricas de esfuerzo —kilómetros recorridos, número de sprints, velocidad punta—. En velocidad punta se impone Francia: Mbappé supera los 37 km/h (el más rápido del Mundial), seguido de Barcola (36,3) y hasta del central Upamecano (35,4). Los cinco más veloces de las dos selecciones son todos franceses. Pero España sí juega físico: siete jugadores pasan de 40 sprints por 90 —Olmo y Torres rozan los 50—, frente a solo tres franceses. En kilómetros totales los dos equipos están casi empatados (9,1 de media España, 8,9 Francia). Y el que más terreno recorre de todos es Rodri: 71 kilómetros en lo que va de torneo.Los datos partido a partidoEn nuestro interactivo puede consultar más datos de todos los encuentros del Mundial: red de pases, kilómetros recorridos, mejores jugadores, ‘sprints’, el dominio del partido y mucho más.Para verlo completo, visite el gráfico interactivo aquí. Se actualiza después de cada partido.