Martín Insaurralde vuelve a quedar bajo la lupa. Una nueva investigación periodística puso el foco en Priscila Ferrante, sobrina de la expareja del exjefe de Gabinete bonaerense, y en sus vínculos laborales con una empresa que obtuvo contratos públicos tras el desembarco político del dirigente en la administración provincial. La denuncia reabre las sospechas sobre las fuentes de financiamiento del exfuncionario. Según la investigación, presentada en un programa radial, Ferrante trabajó entre 2016 y 2018 para Always Group S.A., firma tecnológica dedicada a la provisión de cinemómetros y sistemas para el control del tránsito: el corazón del negocio de las fotomultas. El dato que despierta más sospechas tiene que ver con los tiempos: la firma fue incorporada al Registro de Proveedores bonaerense apenas diez días después de que Insaurralde asumiera como jefe de Gabinete, en septiembre de 2021. Ese ingreso coincidió con su crecimiento dentro del sistema de contrataciones públicas y con su desembarco en las fotomultas, esquema ya investigado por irregularidades durante la gestión del exministro de Transporte Jorge D’Onofrio. la Justicia ya investiga el patrimonio de Ferrante y recordó que el juez federal interviniente ordenó levantar su secreto fiscal y bancario para determinar la evolución de sus bienes. Señaló, además, que Ferrante ya había aparecido en otra causa por presunta facturación apócrifa junto a su expareja, Ever Russo.