El próximo 13 de agosto a las 12 del mediodía, Sergio Andrés Aguirre tendrá que sentarse frente al juez federal Sebastián Casanello para declarar en indagatoria. Hasta hace apenas dos años, Aguirre era un empresario sin ningún perfil público: hoy es investigado por integrar, según la Justicia, una asociación ilícita que habría desviado más de 260 millones de pesos de la obra social de los peones rurales. Su nombre sólo trascendió por un dato: es socio comercial de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, desde antes de que éste llegara al poder. Aguirre y Menem no se conocieron en la política. Según los registros del Boletín Oficial, ambos dieron de alta juntos, en 2018, la empresa TR Nutrition SRL. Precisamente, Menem se dedicaba a la importación y venta de suplementos dietarios, proteínas y bebidas isotónicas bajo la marca GenTech. Antes de asumir como diputado, había hecho de esa actividad su principal fuente de ingresos: en su última declaración jurada patrimonial figura como titular del 50% de las acciones de TR Nutrition, la sociedad que sigue compartiendo con Aguirre. Esa relación comercial, de más de siete años, es la que hoy conecta al presidente de la Cámara baja con una causa de corrupción, aunque Menem no está imputado ni es parte societaria de la empresa bajo sospecha.