Durante el Campeonato Mundial de Futbol México 1986 se editó un conjunto de cinco estampillas conmemorativas con obras maestras del pintor y poeta Ángel Zárraga, entre ellas retratos de jugadores y la primera “naturaleza muerta”, titulada Dimanche (Domingo), en la cual plasma elementos relativos al juego: un par de botines sin anudar, una camiseta rojiblanca a rayas colocada con descuido dentro de un maletín junto a un balón y un periódico deportivo doblado. Para la celebración de este año, el Servicio Postal Mexicano optó por una serie basada en la idea gubernamental del “Mundial Social”, en la cual aparecen tres imágenes: los estadios sede, con el Ángel de la Independencia en el centro; el futbol “llanero”, con el Palacio Nacional de fondo; y la tercera con alusiones al juego de pelota prehispánico con la Piedra del Sol al centro, arriba de una pirámide y al lado derecho un jugador moderno. El artista plástico Agustín Matías Merchant, representante de la familia Zárraga, deseaba una edición para recordar aquella de 1986, que cumplió cuarenta años ahora, y de paso honrar al pintor nacido en Durango el 16 de agosto de 1886, en el 140 aniversario de su natalicio y 80 de su fallecimiento, ocurrido en Cuernavaca, el 22 de septiembre de 1946. Sin embargo, su idea no fue considerada y hacer el proyecto por su cuenta le representaba una inversión de más de 200 mil pesos. Lee también: Edna Lieberman y el teatro, segunda parteA la izquierda:Tres futbolistas con boina. La obra del artista fue una de las cinco estampillas conmemorativas del Mundial de 1986. CORTESÍA Agustín Matías Merchant
Ángel Zárraga, el artista pionero del futbol, que no pintó en este Mundial
México perdió la oportunidad de difundir la obra del pintor duranguense Ángel Zárraga durante la gesta mundialista de este año, pese a que fue uno de los primeros en retratar a mujeres futbolistas en el siglo pasado






