Antes del saque inicial, durante el encuentro y después del pitazo final, ambos futbolistas protagonizaron una serie de gestos que recordaron que una de las amistades más conocidas del fútbol europeo sigue intacta, incluso cuando hay un boleto a las semifinales en juego.

Las cámaras captaron tres momentos que reflejaron la relación que ambos construyeron durante su etapa como compañeros en el Borussia Dortmund y que continúa intacta pese a defender hoy camisetas diferentes.

Todo comenzó en el túnel. Antes del inicio del encuentro, mientras esperaban salir al terreno de juego, Bellingham saludó a Haaland con una ligera patada en tono de broma.

El delantero noruego respondió con total naturalidad y ambos continuaron conversando antes de la ceremonia protocolaria.

La escena fue una muestra más de la confianza que mantienen desde que compartieron vestuario en el Borussia Dortmund entre 2020 y 2022, etapa en la que forjaron una amistad que ambos han mantenido públicamente pese a tomar caminos distintos en el fútbol europeo.