Actualizado S�bado,

julio

17:39La Princesa de Asturias entr� ayer por �ltima vez a su habitaci�n en la Academia General del Aire. Despu�s del acto de entrega de despachos a sus compa�eros de quinto, que egresaron como tenientes, la joven se dirigi� a su camarota para recoger el petate y alguno de los bultos que todav�a estaban en la habitaci�n. Se despidi� de compa�eros y mandos y se march� con sus padres, los Reyes Don Felipe y Do�a Letizia, y su hermana, la Infanta Sof�a, a casa. As� termin� tres a�os de formaci�n castrense. Un periodo intenso y exigente que la Princesa super� de mantera "brillante", seg�n la opini�n generalizada de las tres Academias. Unos a�os que han aportado, valores, experiencia y soltura a quien est� llamada a ser mando supremo de las Fuerzas Armadas. Ayer cerr� su formaci�n, pero su v�nculo con los militares ser� para siempre.A Leonor le dise�aron un plan de formaci�n ad-hoc entre Casa Real y el Ministerio de Defensa. Margarita Robles trabaj� mano a mano con el anterior jefe de la Casa, Jaime Alfons�n, y el consejo del Cuarto Militar, para planificar el adiestramiento de Do�a Leonor. Se decidi� que siguiera los pasos de su padre: un a�o en la Academia General Militar en Zaragoza, cursando las semanas de 'campamento' y adaptaci�n con los cadetes de primero y luego el resto del curso en Segundo.Felipe VI y la Princesa Leonor, en la entrega del despacho de alf�rez en Zaragoza.Javier CebolladaEfeA Zaragoza lleg� con las botas del uniforme ya domadas, pues desde la Semana Santa anterior, se le dise�� un plan de entrenamiento para poder adaptarse. Ten�a que estar en la misma forma que sus compa�eros, y las ampollas y rozaduras propias de los primeros d�as con botas ten�an que estar superadas. De ese plan, como del seguimiento de toda su formaci�n, se ha encargado Margarita Pardo de Santayana, teniente coronel de artiller�a destinada en el Cuarto Militar que ha sido el enlace entre las Academias y la Casa Real estos tres a�os.En la General, Leonor aprendi� supervivencia, orientaci�n, a deslizarse por el barro, nadar con el uniforme y la mochila puestos, desfilar y lo b�sico de los valores militares. Se aprendi� el dec�logo del cadete, el himno de la academia y los acordes de 'La muerte no es el final'. Probablemente lo m�s importante del paso por Zaragoza fue su jura de bandera, en octubre de 2023. Ese d�a, Leonor prometi� lealtad a Espa�a y dar su vida por la patria.Desde all�, y con la Gran Cruz al M�rito Militar, cambi� el uniforme caqui por el blanco de la Armada. Ingres� en septiembre de 2024 en la Escuela Naval de Mar�n con los compa�eros de tercero, como guardiamarina de 1�. Tuvo un trimestre para ponerse al d�a en los conocimientos b�sicos de navegaci�n y en enero de 2025 se embarc� en el Juan Sebasti�n de Elcano para realizar el crucero de instrucci�n. Seis meses en alta mar donde aprendi� a utilizar instrumentos de orientaci�n en la navegaci�n, a leer cartas mar�timas y orientarse por las estrellas. Seis meses que, seg�n contaban, fue feliz en las largas navegaciones, libre de curiosos y de objetivos. En Mar�n entendi� el respeto al mar, el sacrificio de los marinos y la dureza de la Armada. Porque despu�s del crucero de instrucci�n, termin� de curtirse en una fragata durante unas semanas en las que le aplicaron el mismo r�gimen de guardias que al resto de compa�eros.La Princesa de Asturias, al llegar al Uruguay durante el crucero de instrucci�n del Juan Sebasti�n de Elcano.E.M.Celebr� el d�a del Carmen con sus compa�eros en la entrega de despachos de 'los mayores', y se despidi� de Mar�n y los amigos rumbo a Murcia. Leonor ingres� en la Academia General del Aire en septiembre de 2025. Tras la sobreexposici�n de la Princesa en la Armada, Zarzuela confi� en proteger un poco m�s su imagen para que ella pudiera centrarse en sus estudios. Este periodo libre de c�maras y juicios la ha llevado a alcanzar todos los hitos planeados en su formaci�n, y a realizar otros que no estaban en la hoja de ruta de la Princesa, pero que le apetec�a probar y retarse. Leonor realiz� dos sueltas a bordo del Pilatus Pc; super� el Curso B�sico de Paracaidismo con seis saltos con un paraca�das autom�tico; e incluso se mont� en un F-5."Les aseguro que no soy la misma persona que lleg� a Zaragoza", reflexion� la Princesa hace unas semanas. Y as� es. Leonor ha dado muestras de una incre�ble capacidad de adaptaci�n y resiliencia. Tambi�n de esfuerzo y humildad. Hay dos an�cdotas que definen bien esto. La primera, en Zaragoza, donde reci�n llegada y sin empleo alguno, se cuadraba en el comedor ante cualquier superior que se le cruzaba. La segunda en Mar�n un d�a tras un c�ctel. Al finalizar la cita, se cayeron unos vasos y la Princesa corri� a recogerlos. Otro d�a, se qued� buscando un interruptor para apagar la luz de uno de los salones.El director de la Academia General del Aire, Luis Gonz�lez-Asenjo, se deshizo ayer en elogios a la Heredera "tras completar tres a�os inolvidables", dijo.En su discurso afirm� que Leonor "desde su llegada a este centro ha logrado superar con rotundo �xito cada uno de los objetivos marcados". Y confes�, que la estancia de la Princesa fue tambi�n "muy enriquecedora" para quienes han estado con ella: "Su comportamiento ha sido ejemplar y su integraci�n ha logrado ser una m�s entre sus compa�eros". Adem�s, quiso subrayar lo que han aprendido de ella en este curso en San Javier: "Su esfuerzo, tenacidad, confianza en s� misma, responsabilidad y valor", enumer� como "lecciones de vida para los que hemos estado con ella". Finaliz� sus palabras asegurando: "Estamos muy orgullosos de la brillante aviadora que ya vuela con nosotros".Leonor regresar� el a�o que viene a las tres academias que han sido su casa estos tres a�os. Recoger� entonces el despacho de teniente de manos de su padre, Felipe VI, y podr� cumplir una ansiada orden entre los reci�n egresados: el m�tico "�rompan filas!".