El presidente Gustavo Petro insiste en desconocer a Abelardo de la Espriella como el presidente electo de Colombia. Durante las últimas semanas, el mandatario de izquierda ha denunciado un supuesto fraude electoral, ha invitado a sus seguidores a multitudinarias marchas el 20 de julio y ha promovido una batalla jurídica para evitar que el abogado de ultraderecha se posesione como presidente el próximo 7 de agosto. “Pasamos a la fase de resistencia activa, si el Gobierno entrante agrede los derechos logrados, el pueblo tiene el derecho de defenderlos en todo el país y en todas las calles”, escribió en X.“ Ningún progresista debe responder con violencia, en ninguna parte del país; solo pasamos a acciones judiciales que incluyen la nulidad de las elecciones”. La principal estrategia legal es una demanda de nulidad contra la elección de De la Espriella, que presentó este miércoles el exmagistrado del Consejo Nacional Electoral Luis Guillermo Pérez, cercano aliado de Petro y excandidato al Senado del partido oficialista, el Pacto Histórico. La encargada de decidir será la Sección Quinta del Consejo de Estado, el máximo tribunal del país en asuntos electorales. Como se trata de un acto tanto jurídico como político, Pérez ha promovido el apoyo de los ciudadanos como coadyuvantes, y cuenta que hasta el momento más de un millón de ciudadanos han firmado el formulario digital que ha publicitado para ello. Pérez solicita que, mientras la alta corte toma una decisión de fondo que puede tomar algunos años, ordene como medida cautelar la suspensión de la posesión. De lograrse, explica por teléfono, el magistrado podría determinar que sean el vicepresidente electo Jose Manuel Restrepo o el presidente del Congreso quienes ocupen el asiento de presidente de la República. Aunque el magistrado ponente, Luis Alberto Álvarez, ha inadmitido la demanda este viernes, el proceso sigue vivo. Pérez tendrá varios días para subsanar los fallos que haya encontrado el magistrado, quien en todo caso no la rechazó de plano, como ocurre cuando carece totalmente de sentido, sustento o requisito de forma. “La inadmisión no significa que la demanda no vaya a prosperar“, explica un funcionario de la alta corte. El exmagistrado Pérez explica que insistirá: ”No se ha publicado el auto. A partir de su publicación, tendré tres días para corregir lo que se reproche. Si se niega, puedo apelar. Hay que conocer los argumentos para rebatirlos “, dice Pérez en diálogo con EL PAÍS. Una vez subsanados los motivos de la inadmisión, si eso ocurre, Álvarez tendrá varios días para avalar o negar la solicitud de suspender la posesión del presidente electo, una decisión que no tendría antecedentes. Pérez ha demandado decisiones del Consejo Nacional Electoral y de la Registraduría Nacional del Estado Civil que, en esencia, declaran la elección de De la Espriella como presidente de la República. De acuerdo con el demandante, “la elección se produjo con desconocimiento de principios, normas constitucionales, legales y convencionales que garantizan la libertad del sufragio, la igualdad en la contienda electoral, la autenticidad de la voluntad popular y la transparencia del proceso electoral”. 🧠Les presento las primeras 10 páginas de la Acción de Nulidad radicada el día de ayer ante el Consejo de Estado, solicitamos una medida cautelar que suspenda la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente el 7 de agosto. Pueden seguir firmando como… pic.twitter.com/KZbF7ZZiGI— Luis Guillermo Pérez (@LuisGPerezCasas) July 8, 2026 Según el exmagistrado Pérez, los argumentos centrales de su acción son dos. Uno son los discursos de odio que, dice, el elector usó durante la campaña contra un sector de la población. “Se evidencia una estrategia sistemática de violencia política, estigmatización, intimidación, desinformación y apropiación de símbolos nacionales, y violencia psicológica contra los electores”, dice el documento respecto al primer cargo. Pérez añade que durante toda la campaña, De la Espriella “realizó de forma reiterada, sistemática y masiva declaraciones públicas que generaron un clima de miedo, hostigamiento y coacción sobre amplios sectores del electorado, sobre todo las personas de izquierda”. Las pruebas que se adjuntan en el documento son declaraciones del hoy electo. “Anunció su intención de destripar, extirpar y dar de baja a sectores políticos opositores, calificándolos de delincuentes, bandidos y cáncer que debía ser eliminado”, dice la demanda. Y concluye: “Las palabras, una vez pronunciadas, tienen poder. Las palabras de odio y de deshumanización de quien se considera adversario o enemigo por razones étnicas, religiosas, culturales o políticas han desatado guerras, exterminios y genocidios de comunidades enteras. Todo exterminio ha comenzado a través de discursos de intolerancia, incomprensión y odio”. El antecedente en Colombia es innegable. Durante las décadas de los 80 y 90, sectores del Estado se asociaron con grupos paramilitares para asesinar a más de 6.000 militantes del partido político de izquierda Unión Patriótica, configurando uno de los peores genocidios políticos del siglo XX, de acuerdo con la Corte Penal Internacional. El segundo argumento es el del juramento que hizo De la Espriella en 2023, cuando recibió la ciudadanía estadounidense. “Juró serle leal al gobierno de los Estados Unidos, a la Constitución y a las leyes de los Estados Unidos, incluso juró presentarse como reservista de las Fuerzas Armadas de ese país si lo llegaran a llamar. Ese juramento está vigente porque él no ha renunciado a su ciudadanía. Todo eso va en contra de la Constitución”, asegura Pérez. “Si no renuncia, sería un desprecio absoluto a la soberanía del país”. Recuerda, además, que De la Espreila recibió el apoyo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyendo su propia autoproclamación como “el primer presidente republicano de Colombia”, se lee en las motivaciones de la demanda.Pérez explica que en este punto no ha presentado las pruebas del presunto fraude que ha denunciado Petro, pero promete que las incluirá la próxima semana. El presidente confirmó esa intención este jueves en X: “Le explicamos a la bancada electa por el pueblo el arsenal de pruebas conseguido y se presentará en demanda de nulidad de elecciones a la justicia”. Pese a las intenciones de Petro y Pérez, es poco probable que la demanda prospere y, más aún, que suspenda la posesión de de la Espriella. El presidente del Colegio de Abogados Penalistas, Francisco Bernate, argumentó incluso a El Tiempo que la demanda no tiene futuro. “El presidente De La Espriella cumple los requisitos de ley y la elección fue válida. Es una demanda que en lo absoluto está llamada a prosperar. Ya está claro: es colombiano por nacimiento, por lo que no hay dificultad alguna y el proceso electoral no tuvo irregularidades. De manera que el debate seguro será largo pero no tiene chance de salir adelante”,