La orden del juez de investigar nuevos audios de la exdirigente del PP con el comisario Villarejo reabre un frente nunca cerrado del todo para la exdirigente del PP
El 26 de enero de 2009, cuando aún faltaban 11 días para que la Policía Nacional realizara las primeras detenciones de una operación aún secreta que había sido bautizada como Gürtel, el entonces comisario en activo José Manuel Villarejo, quien en teoría no debería conocer lo que estaban investigando sus compañeros de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), escribió en su agenda: “Llamó para vernos. La parienta María Dolores de Cospedal quiere datos para tomar decisiones”. Aquella anotación en la que se alude a un supuesto contacto del agente con el empresario Ignacio López del Hierro, entonces marido de la secretaria general del PP, fue descubierta entre el material que se intervino al policía retirado cuando fue detenido en 2017 y es el punto de partida de la sombra de sospecha que desde entonces se ha cernido sobre la que fuera todopoderosa número dos de los populares sin que esta haya logrado disiparlas.
Cospedal, que terminó dejando su escaño y su puesto en la dirección del partido en 2018, ha salido, sin embargo, hasta ahora judicialmente indemne. Llegó a ser imputada en junio de 2021 en el caso Kitchen sobre el supuesto espionaje ilegal del extesorero del PP Luis Bárcenas, pero cuando la causa llegó a juicio ―las sesiones se celebran desde abril en la Audiencia Nacional―, esquivó el banquillo al haber considerado el juez Manuel García-Castellón que no había indicios suficientes de su presunta implicación en la trama. Ahora, la decisión del juez que sustituyó a García-Castellón tras su jubilación, Antonio Piña, instructor del macrosumario del caso Villarejo, de ordenar a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) que localice “si, entre el material incautado” al comisario jubilado, existe “contenido que pueda aportar indicios de criminalidad” de la ex secretaria general del PP y su pareja, vuelve a poner a la antigua número dos de los populares en el centro de un foco judicial del que nunca ha conseguido alejarse del todo.







