El capitán Óscar Leandro Mojica se convirtió en el oficial de más alto rango de la Policía en aceptar su participación y responsabilidad en las interceptaciones ilegales a Marelbys Meza y Fabiola Perea, las dos mujeres que trabajaban en la casa de Laura Sarabia, en ese momento mano derecha del presidente Gustavo Petro.“Cumplí”: Petro destapó la promesa que le hizo a Álvaro Uribe y se pronunció sobre el traslado de su hermano a una guarnición militarSarabia, entonces directora del Dapre, denunció el extraño robo de dinero en efectivo de su maleta, del cual se desconoce el monto, pero que generó la persecución, seguimientos e interceptaciones ilegales contra las mujeres y sus familias.Marelbys Meza. Exniñera de Laura Sarabia Foto: FOTO: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA/FOTOS: 123RFSEMANA conoció el acta de preacuerdo firmada entre el oficial y la Fiscalía, la cual será presentada en los próximos días ante un juez de conocimiento en Bogotá. En el documento, el capitán Mojica acepta su responsabilidad en los delitos de fraude procesal, falsedad material en documento público, interceptación ilegal de comunicaciones y abuso de autoridad.A diferencia de otros implicados, el capitán decidió irse por un preacuerdo y no por un principio de colaboración con las autoridades para obtener beneficios judiciales a cambio de entregar información contra sus superiores jerárquicos. Así las cosas, no delatará, pero sí dejó claro que fue protagonista de la persecución.Así ha construido Abelardo De La Espriella su transición al poder: diez decisiones que marcaron el rumbo de su llegada al Palacio de NariñoFuentes cercanas al caso le revelaron a SEMANA el papel del oficial de la Policía, quien fue jefe seccional de Investigación Criminal de la Dijín. Fue pieza clave para que se ordenara cambiar el informe sobre lo sucedido en enero de 2023 en el apartamento de Laura Sarabia, y que fue la antesala de la pesadilla para Marelbys Meza y Fabiola Perea. Dio las instrucciones al intendente Alfonso Quinchanegua y a la patrullera Dana Canizales, ambos adscritos a la Dijín, para que falsificaran un informe de inteligencia, para vincular los abonados telefónicos de las dos humildes trabajadoras con la organización criminal del Clan del Golfo.En este informe se les dieron incluso alias a las dos mujeres y se les señaló de ser cercanas a Wilmer Antonio Giraldo, alias Siopas, criminal que tenía una guerra a muerte contra sus exsocios por el control territorial y el tráfico de drogas en el departamento del Chocó.La investigación por la persecución estatal a Marelbys Meza y Fabiola Perea, exempleadas de Laura Sarabia, avanza a paso lento. Sin embargo, el reconocimiento del delito por parte del coronel Óscar Mojica deja claro que sí hubo chuzadas ilegales. Foto: FOTOS: SUMINISTRADA A SEMANA APILos dos principales testigos de la Fiscalía, los policías Quinchanegua y Canizales, se habían comprometido en su principio de oportunidad, firmado a mediados de 2024, a declarar contra el capitán Mojica.“La procesada (en referencia a Canizales) fue testigo directo al recibir la orden de manera personal de su superior inmediato, capitán Óscar Mojica, para suscribir formato de fuentes no formales como la declaración no juramentada”, señala el documento que está pendiente de renovación en los próximos días.Petro reitera que se robaron la Nueva EPS y dice cómo habrían intentado ocultarlo: “Estaba quebrada”Canizales detalló el momento en el que llegó el capitán Mojica a la oficina para dar órdenes irrestrictas, con el fin de que se elaboraran los informes falsos para inducir en un error al fiscal que investigaba las bandas criminales en Chocó. Con las interceptaciones, un grupo de policías buscaba obtener una evidencia contra Marelbys Meza, quien había sido denunciada por Andrés Parra, entonces esposo de Laura Sarabia, por el extravío de la maleta, cuyo paradero, como su contenido, es un misterio.Fabiola Perea