El exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez y expresidente de Correos Juan Manuel Serrano mantuvo una relación muy estrecha con Leire Díez, con quien intercambió más de 10.000 mensajes entre noviembre de 2020 y noviembre de 2025. Esos mensajes se encuentran en poder de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y han aportado indicios suficientes para imputar a Serrano, quien fuera la mano derecha de Pedro Sánchez antes de su llegada a la Presidencia del Gobierno. Las conversaciones de Leire Díez con Serrano se iniciaron cuando ella trabajaba en la empresa pública del uranio, Enusa, y él presidía Correos. Ambas compañías dependen de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En aquel primer acercamiento del que la UCO tiene constancia intervino también Vicente Fernández, que en esas fechas ya era expresidente de la SEPI, pero de acuerdo con la Guardia Civil aún tenía influencia sobre el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda. Fernández planteó a Serrano en 2021 que encontrara un puesto de trabajo en Correos para Leire Díez, que gracias a estos movimientos terminó en la Dirección de Relaciones Institucionales y Filatelia, directamente dependiente Juanma Serrano. Aquello resultó "bueno" para Leire y "bueno para todos", tal y como aventuró Fernández al conocer el éxito del fichaje. "Todos" era una forma de aludir al grupo 'Hirurok' ('Nosotros tres', en euskera), conformado por el expresidente de la SEPI, la supuesta fontanera y el socio de Santos Cerdán Antxon Alonso. Esa es, por lo menos, la interpretación que hace la UCO en el último informe aportado a la causa. La imputación de Juanma Serrano, como muchas de las imputaciones de la causa, se ha alcanzado principalmente a partir de los mensajes intervenidos en el teléfono de la presunta fontanera Leire Díez. Ahora, el juez Santiago Pedraz ha acordado analizar el teléfono de Serrano, intervenido ya por la UCO, lo que podría arrojar nuevos indicios de criminalidad. Las conversaciones de WhatsApp intervenidas del móvil de Leire Díez con el expresidente de Correos se extienden hasta abril de 2024, momento en el que el juez Juan Carlos Peinado imputó a Begoña Gómez y Pedro Sánchez se tomó cinco días para reflexionar sobre su continuidad al frente del Ejecutivo. Fue en ese momento cuando se celebró una reunión en Ferraz que, de acuerdo con la tesis investigadora, fue el verdadero germen de las supuestas cloacas del PSOE. A partir de aquel encuentro, Santos Cerdán encomendó a Leire Díez la ejecución de un plan para "desestabilizar" las causas judiciales que afectaban (aún lo hacen) al Gobierno, al PSOE o al entorno familiar de Pedro Sánchez. En la reunión estaban presentes tanto Díez como Juan Manuel Serrano. A partir de esas fechas, ambos acordaron establecer la aplicación de mensajería segura Signal como su medio prioritario de comunicación. Su conversación en esa aplicación "se inició el 28 de abril de 2024 y finalizó el 16 de noviembre de 2025, contabilizándose un total de 1487 mensajes", expone el magistrado Santiago Pedraz en el escrito en el que autoriza el volcado del teléfono de Juanma Serrano. Se da la circunstancia de que ese mismo 16 de noviembre se celebró la declaración de Leire Díez como investigada ante el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, el primero que investigó las presuntas cloacas del PSOE. Semanas después, la Audiencia Nacional ordenó la detención de Díez, Fernández y Antxon Alonso por su presunta implicación en una trama de amaños que anidó en la SEPI y empresas dependientes de este organismo. Los tres quedaron en libertad, pero la Guardia Civil volcó los teléfonos móviles, lo que terminó llevando al juez Santiago Pedraz a investigar a Díez, Cerdán y otros por las operaciones de las supuestas cloacas.