Un bebé abre los ojos y el doctor le da el pésame a su madre. “Su hijo nació irremediablemente feo”, nos cuenta Raúl Romero, quien también asegura haber sido el responsable de la importación de biberones al Perú para así crear distancia entre el neonato y su madre. Más de seis décadas después, sigue relatando esa historia con la misma naturalidad con la que miles de personas pagan una entrada para gritarle, a coro, “¡Feo!”, durante sus conciertos. Una experiencia que volverá a repetirse el 11 de julio en Rock Patrio, junto a bandas de rock nacional. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.