Como suele ocurrir en muchos aspectos de la vida, mientras unos ríen, otros lloran, y el fuerte abaratamiento del dólar en Colombia no es la excepción a esa regla. Hoy la divisa tiene contentos a importadores, a viajeros al exterior, a compradores en páginas como Amazon e incluso al mismo Gobierno, pues un dólar en niveles de hace siete años ayuda a contener la inflación y abarata la deuda externa.Al mismo tiempo, un dólar 12 por ciento más barato que en enero y 17 por ciento por debajo de su nivel de hace un año golpea a exportadores, industriales y comerciantes, que quedan en desventaja frente a los productos importados.¿Por qué el dólar ha bajado tanto en las últimas semanas? Este es el análisis de la fluctuación de la divisa en ColombiaGermán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, califica la revaluación como un impuesto silencioso. “Es un impuesto del que poco se habla. No aparece en el Estatuto Tributario, no pasa por el Congreso y no lo recauda la Dian. Pero lo sienten a diario quienes producen para exportar, generan divisas y compiten en los mercados internacionales”, asegura. Y añade que cuando el dólar cae, las familias cafeteras reciben menos ingresos sin haber producido menos café, sin cambiar sus prácticas agrícolas y sin haber reducido su esfuerzo.Un análisis de sensibilidad de Anif señala que, por cada variación de 100 pesos en la tasa de cambio, el valor de las exportaciones cafeteras experimenta un impacto de 34.000 millones de pesos. Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANATan solo en lo que va de 2026, la tasa de cambio se ha reducido en 451 pesos. Así mismo, el precio interno del café pasó de 2.714.000 pesos por carga de 125 kilos el 2 de enero a 2.435.000 pesos el 9 de julio. La caída también se evidencia en las menores exportaciones del grano, que de enero a mayo sumaron 2.323 millones de dólares, 6 por ciento menos que un año atrás. Si ese monto se convierte en pesos, el deterioro llega al 18 por ciento.Ese golpe no solo lo siente el café, el tercer mayor producto de exportación del país, sino buena parte de la agroindustria. El impacto alcanza a otros sectores exportadores, como banano, flores, aguacate y palma de aceite, y también a productores enfocados en el mercado local, cuyos precios se rigen por referencias internacionales en dólares o compiten con alimentos importados. El buen dato exportador oculta una alerta: el agro se debilita y El Niño amenaza cultivos claveDe hecho, gremios agroexportadores emitieron una comunicación advirtiendo que, aunque sus ingresos están en dólares, sus costos —salarios, transporte, energía, insumos e impuestos— se pagan en pesos. Por eso, cada dólar exportado les rinde cada vez menos. En conjunto, estos sectores representan 10.258 millones en divisas y cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, en el campo colombiano. “Esa es la base productiva que hoy está en riesgo, pues a la apreciación cambiaria se suman mayores costos laborales y logísticos, así como nuevas exigencias regulatorias en los mercados internacionales”, alerta la comunicación.En Anif reiteran que las actuales fluctuaciones cambiarias contraen los márgenes de rentabilidad de los productores y limitan su capacidad para competir frente a países con monedas más depreciadas.José Ignacio López, presidente de Anif Foto: GUILLERMO TORRES-SEMANAEl mismo calvario están viviendo numerosos industriales debido a la preferencia de los hogares colombianos por bienes importados, dado que salen más baratos que los nacionales. Según Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, entre enero y abril crecieron las ventas de vestuario (4,6 por ciento), calzado (5,3 por ciento), electrodomésticos (20 por ciento), equipos de sonido y video (42 por ciento), electrónicos (31 por ciento) y artículos para el hogar (18 por ciento). Sin embargo, la producción nacional de esos bienes cayó o apenas avanzó: vestuario creció 0,8 por ciento; calzado, 1,8 por ciento; equipos de sonido y video cayeron 7 por ciento y electrodomésticos, 5 por ciento.Lo más preocupante de esta situación es que el abaratamiento del dólar no parece ser pasajero. Hasta hace poco, muchos analistas lo atribuían a la expectativa de un cambio de gobierno en el país, evento que ya ocurrió. No obstante, desde el 21 de junio la divisa ha caído otros 150 pesos e incluso el 9 de julio, en las negociaciones cambiarias, se alcanzó a ubicar por debajo de 3.300 pesos.Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas de Bancolombia Foto: BancolombiaSegún la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia, a diferencia del pasado, cuando la tasa de cambio respondía sobre todo a factores externos, hoy pesan más los locales, en particular la elección de un gobierno considerado como promercado y el alza de tasas del Banco de la República. La tasa de política monetaria está en 12 por ciento y solo es inferior a la de Brasil, que es de 14,25 por ciento. Esa diferencia mantiene atractivo el llamado carry trade, que no es otra cosa que endeudarse barato en una moneda para invertir en otra con mayor rentabilidad. En Bancolombia también estiman que, si el peso se moviera frente al dólar como sus pares latinoamericanos, la tasa de cambio debería ubicarse en 3.710 pesos. Es más, estiman que su valor justo debería estar entre 3.710 y 3.880 pesos, teniendo en cuenta las dificultades que adolece la economía nacional.Tasa de cambio observada vs. valor justo Foto: Grupo CibestQue el dólar suba de nuevo a ese valor justo o que siga más abajo dependerá de qué tanto se cumplan las promesas de disciplina fiscal del nuevo gobierno. Mientras tanto, agricultores e industriales necesitarán herramientas de competitividad, como infraestructura, logística eficiente, acceso al crédito, innovación y promoción comercial. De otra manera, el made in Colombia quedará en la lona. La hora de los dólares digitalesCada vez que el dólar cae surge la misma pregunta: ¿es buen momento para comprar? Para los expertos, la respuesta depende de cuándo se necesitarán esos recursos y de las proyecciones de la divisa. Recomiendan comprar gradualmente para reducir la exposición a la volatilidad.Ante baja de la tasa de cambio hay nuevas posibilidades de inversión. Así puede abrir una cuenta en dólares sin salir del paísLos analistas prevén que el dólar cierre el año en 3.646 pesos, más de 300 pesos por encima del nivel actual, lo que abre espacio para comprar. Pero, a diferencia del pasado, cuando había que acudir a casas de cambio o a familiares o amigos, con los riesgos que implica el manejo de efectivo o posibles falsificaciones, hoy ganan terreno los dólares digitales. Estos son una especie de criptomoneda con paridad uno a uno frente al dólar estadounidense, por lo que buscan replicar el valor de la divisa física. En Colombia, comprarlos es cada vez más sencillo: basta abrir una cuenta en plataformas como Lulo X, Nequi, Littio, Global66 o ARQ, antes DolarApp, y recargarla desde cualquier banco mediante pasarelas como PSE. Con una cuenta en dólares digitales se pueden emitir tarjetas débito para pagar en el exterior, comprar en comercios como Amazon o ahorrar, sin asumir cruces cambiarios ni quedarse con monedas extranjeras sobrantes.