La inflación dejó de ocupar el centro de la escena económica, pero eso no significa que los hogares cordobeses hayan recuperado la confianza. Esa es una de las principales conclusiones del Radar de Consumo 2026, elaborado por Perspectivas Sociales junto a Smith, que sostiene que el consumo “no se detuvo, pero perdió previsibilidad” y que las decisiones de compra siguen dominadas por la incertidumbre.
El informe parte de una idea que atraviesa todo el trabajo: la recuperación del consumo no depende únicamente de que aumente el ingreso o disminuya la inflación. También requiere que las familias perciban un horizonte económico más estable. En otras palabras, el problema ya no pasa exclusivamente por cuánto dinero entra al hogar, sino por el temor a necesitarlo más adelante. Esa sensación queda reflejada en uno de los conceptos centrales del estudio: “La reactivación no empieza cuando entra más plata. Empieza cuando baja el miedo a necesitarla después”.
Los datos muestran que el ajuste continúa presente en la mayoría de los hogares cordobeses. Seis de cada diez familias (61%) aseguran que hoy están más ajustadas económicamente que hace un año, mientras que apenas un 14% afirma llegar a fin de mes con algún margen para ahorrar. Al mismo tiempo, sólo el 31% sostiene que puede atravesar el mes sin sobresaltos económicos, una cifra que refleja que la recuperación todavía no llegó de manera uniforme.






