EditorialEl n�mero de v�ctimas es desolador y supera las once muertes que se registraron en Guadalajara en 2005Bomberos trabajando en el incendio de Los Gallardos.EFEActualizado Viernes,

julio

23:42Audio generado con IAEl devastador incendio que se ha cobrado al menos 12 v�ctimas mortales en la localidad almeriense de Los Gallardos tiene ya el triste r�cord de ser el m�s letal de lo que va de siglo en Espa�a. Al cierre de esta edici�n, las autoridades continuaban buscando a 23 personas desaparecidas, y otras cuatro presentaban quemaduras severas. A falta de determinar con precisi�n lo ocurrido, la principal hip�tesis es que la ca�da de un cable el�ctrico abandonado provoc� la ignici�n inicial, aunque un fuego de esta magnitud nunca se debe a un solo factor: las temperaturas extremas, la baja humedad y el fuerte viento, unidos a la vegetaci�n del monte que sirvi� como combustible, han multiplicado la intensidad del incendio. El n�mero de v�ctimas es desolador y supera las once muertes que se registraron en Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005, una cat�strofe que tambi�n conmocion� al pa�s y que deriv� en la creaci�n de la Unidad Militar de Emergencias (UME).El fuego, que ya ha devorado m�s de 3.200 hect�reas y por el que se han decretado tres d�as de luto oficial en Andaluc�a, se ha extendido por una zona escarpada en la que las viviendas se encuentran muy dispersas, lo que l�gicamente dificultaba las labores de evacuaci�n y confinamiento. Las v�ctimas, entre las que se encontraban personas extranjeras y de avanzada edad, se vieron sorprendidas por las llamas en caminos rurales. Como relat� ayer el alcalde de B�dar en un conmovedor testimonio, fue necesario incluso llamar puerta por puerta a los vecinos.Ser� necesario establecer las causas concretas de cada muerte, as� como reconstruir el comportamiento del fuego en los momentos en que se desencaden� la tragedia. Algunas personas pudieron intentar huir por un camino distinto al recomendado, y otras quedaron atrapadas al tratar de alejarse de un fuego que avanzaba r�pida y descontroladamente. Ante una emergencia de estas caracter�sticas no hay una �nica respuesta para toda la poblaci�n: unas personas deber�n ser evacuadas y otras quedarse confinadas en sus casas, seg�n las circunstancias que deben determinar los bomberos y las autoridades de emergencias en cada caso. Conocer y seguir sus instrucciones es fundamental.El cambio clim�tico provocar� que las condiciones que favorecen esta clase de incendios sean cada vez m�s frecuentes en nuestro pa�s, lo que obliga a extremar las medidas de prevenci�n y sensibilizaci�n. Las administraciones necesitan reforzar sus medios para estar preparadas, y la poblaci�n tambi�n debe concienciarse de que se encuentra en una zona de riesgo.Como han mostrado anteriores tragedias, confiar en el criterio cient�fico y renunciar a la tentaci�n de rentabilizar pol�ticamente la tragedia son requisitos imprescindibles para proteger a la poblaci�n, evitar el auge de la antipol�tica y adaptarse a una nueva realidad clim�tica.