Por: Brandon J. Celaya TorresLa Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) encabezada por Rosario Piedra Ibarra emitió el 2 de julio una nueva recomendación por el caso Ayotzinapa, en la cual exculpa al Ejército mexicano y critica al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), acusándolo de crear una “Anti-Verdad Histórica”, alineándose así con el gobierno de Enrique Peña Nieto que desestimó y obstaculizó las investigaciones de los expertos que apuntaron a la posible participación de las Fuerzas Armadas en la desaparición de los 43 normalistas.A lo largo de más de 800 páginas, el informe de la CNDH se dedica a quitar cualquier responsabilidad al Ejército- encabezado por Salvador Cienfuegos durante la noche de Iguala- alegando que sus elementos no participaron en las agresiones, persecuciones, ni en la desaparición de los estudiantes.Esto, a pesar de que hay 17 militares vinculados a proceso por el caso, tal como recordó el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh).Foto: CuartoscuroEn 2023, el GIEI presentó su sexto y último informe sobre el caso Ayotzinapa, en el cual acusa que autoridades en funciones de diferentes niveles supieron en todo momento lo sucedido a los 43 normalistas, pero ocultaron y manipularon la información.Marinos, miembros del Ejército, policías, autoridades locales y estatales, así como órganos de inteligencia del Estado supieron minuto a minuto, con monitoreo en tiempo real, el paradero de los jóvenes, pero obstaculizaron información y construyeron una versión falsa de los hechos, consideró el Grupo Interdisciplinario.El GIEI concluyó, de acuerdo a su investigación, que marinos y militares habrían manipulado información relevante del caso en operaciones conjuntas que mantuvieron en secreto y reveló la existencia de videos donde se muestra como son amenazados, torturados y esposados presuntos involucrados en el caso.Un informe previo del GIEI también documentó las discrepancias entre las versiones de los elementos del Ejército Mexicano y los relatos de los normalistas de Ayotzinapa y un profesor, quienes buscaban asistencia médica de urgencia en el Hospital Cristina en la noche y madrugada del 26 al 27 de septiembre de 2014.Aproximadamente 20 minutos después del ingreso de los jóvenes al hospital, efectivos del 27 Batallón de Infantería, bajo el mando del capitán C, se presentaron en la clínica tras recibir un reporte del Centro de Control (C-4) que alertaba sobre la supuesta presencia de civiles armados.Los testimonios de los estudiantes coinciden en que los soldados cortaron cartucho, los intimidaron y amenazaron, además de que les realizaron inspecciones corporales.No obstante, la CNDH argumentó en su más reciente recomendación que los soldados estaban impedidos legalmente para intervenir por cuenta propia en los hechos de la Noche de Iguala.También afirmó que cuando el comandante del 27/o Batallón se enteró de lo acontecido en Iguala, se comunicó con el Coordinador de la Policía Estatal y con el secretario de Seguridad Pública Municipal de Iguala para ofrecer apoyo, pero ambos rechazaron la ayuda militar, afirmando que no requerían apoyo y que tenían la situación bajo controlSobre lo ocurrido en el Hospital Cristina, la CNDH dice que los militares solamente revisaron a los jóvenes y, tras comprobar que eran estudiantes desarmados y conocer lo que estaba pasando, ofrecieron disculpas, el mando a cargo solicitó una ambulancia para los heridos y se retiraron del lugar, conscientes de que eran los policías quienes los estaban atacando