Que haya burbuja tecnológica o no por la expansión de la inteligencia artificial (IA) es una cuestión a debate en los mercados y que los inversores se plantean. Pero lo que si es evidente desde viernes es que hay una guerra tecnológica.Apple demandó OpenAI, la empresa que popularizó la IA con su herramienta ChatGPT, ante un tribunal federal del distrito norte de California. La empresa de Cupertino acusó a la sociedad que dirige Sam Altman de apropiación indebida de secretos comerciales referidos a productos, incluidos los que están todavía en desarrollo.“Recientemente ha surgido evidencia significativa que sugiere que personas empleadas por OpenAI se apropiaron indebidamente de información secreta y confidencial de Apple relacionada con tecnologías, procesos y productos que aún no han sido lanzados al mercado”, declaró un portavoz de Apple en un comunicado.Apple argumentó en su escrito judicial que OpenAI utilizó propiedad intelectual del fabricante del iPhone para desarrollar su propio hardware de consumo.La empresa del iPhone solicitó una indemnización por daños y perjuicios, medidas cautelares y una orden judicial que obligue a OpenAI a dejar de utilizar sus secretos comerciales.“Lo que sí está claro es que, en todos los niveles, desde miembros de su personal técnico hasta su director de hardware, y en coordinación con socios comerciales, OpenAI ha estado robando secretos comerciales e información confidencial de Apple”, remarcó la compañía de la manzana mordida en el escrito presentado ante el tribunal.Para los analistas esta iniciativa se trata de un giro sorprendente en la relación entre ambas empresas, que en 2024 anunciaron una alianza de gran repercusión cuando ChatGPT fue integrado en el sistema operativo del iPhone. Altman visitó la sede de Apple para el anuncio. Apple no hizo comentario alguno este viernes de si la demanda afectará a su alianza con OpenAI por la cual ChatGPT forma parte de Apple Intelligence.Sin embargo, las relaciones entre las dos compañías se enfriaron desde que OpenAI anunció el año pasado su intención de entrar en el mercado del hardware, tras adquirir por 6.400 millones de dólares la empresa emergente IO Products, fundada por el exdiseñador de Apple Jony Ive, quien no aparece como demandado.La versión actualizada del asistente Siri de Apple, cuyo lanzamiento está previsto para este otoño, está basada en los modelos de inteligencia artificial Gemini de Google, en lugar de ChatGPT.La mayoría de las acusaciones de Apple se basan en antiguos empleados que fueron entrevistados para incorporarse a OpenAI o que finalmente se unieron a la empresa.Apple argumentó que el director de hardware de OpenAI, Tang Tan, exvicepresidente de Apple, instruyó a trabajadores de Apple que estaban participando en procesos de selección con OpenAI para que compartieran secretos comerciales de la compañía como parte de las entrevistas. Tang Tan figura como demandado. Estuvo 24 años en la nómina de la firma de Cupertino.“Ha indicado a candidatos que todavía trabajan en Apple que lleven ‘componentes reales’ de Apple a sus entrevistas para realizar sesiones de mostrar y explicar, en las que él y su equipo en OpenAI puedan obtener más información confidencial de Apple”, remarcó en su demanda la empresa que lidera Tim Cook (hasta el 1 septiembre).Apple afirmó además que OpenAI asesoró a empleados que abandonaban la compañía sobre cómo eludir los procedimientos de seguridad al marcharse del fabricante del iPhone y que Chang Liu, un antiguo empleado que se incorporó a OpenAI, sustrajo un ordenador portátil de Apple. Chang Liu también figura como demandado.En ese redactado, Apple aseguró que cree que OpenAI está solicitando a fabricantes de hardware que utilicen una técnica de acabado metálico desarrollada por Apple, al tiempo que “induce a error al socio haciéndole creer que contaba con la autorización de Apple para hacerlo”.OpenAI también afronta otras reclamaciones judiciales, entre ellas una demanda por apropiación indebida de secretos comerciales presentada por iyO, una empresa en expansión que desarrolla un dispositivo sin pantalla, controlado por voz y que se lleva en el oído.La compañía alegó en el 2025 que un antiguo ingeniero sustrajo archivos de la empresa y se los entregó a Tang Tan, quien entonces era un alto ejecutivo vinculado a IO Products.La compañía de Altman negó haber robado ideas de iyO y replicó que el dispositivo que está desarrollando es diferente del producto de esa otra empresa. Pero IO Products también aparece citada en la demanda de Apple.OpenAI no ha señalado cuándo lanzará sus productos de hardware ni cuáles serán exactamente, aunque Altman subrayó en noviembre que la empresa ya había completado sus primeros prototipos.Un juez federal de California desestimó el mes pasado una demanda presentada por xAI, la empresa de Elon Musk que acusaba a OpenAI de contratar a un antiguo ingeniero con el fin de inducirlo a compartir información sobre el chatbot Grok de la compañía.The New York Times demandó a Microsoft y a OpenAI por un supuesto tipo distinto de apropiación indebida, al acusar a ambas empresas tecnológicas, a finales de 2023, de utilizar sin autorización sus contenidos para crear y entrenar sus productos de inteligencia artificial. Esta semana, el Times y otros diarios solicitaron a un juez federal que imponga sanciones a OpenAI, al sostener que la empresa ha ocultado pruebas durante el proceso judicial.