La localidad tarraconense de La Bisbal del Penedès ha vivido este viernes un incidente sin precedentes en su piscina municipal. Una mezcla de productos químicos ha provocado una nube tóxica en las instalaciones y ha dejado 17 vecinos heridos, de los cuales diez han sido trasladados al hospital y los otros siete han sido atendidos y dados de alta en el lugar de los hechos. Entre los hospitalizados se encuentran cinco menores. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha pedido a los vecinos que se confinen en sus casas aunque se ha descartado enviar un ES-alert.El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha informado que dos hombres han sido trasladados en estado menos grave al Hospital de El Vendrell; una mujer y un hombre, también menos graves, al Hospital Sant Camil; una mujer en estado menos grave y un hombre leve al Hospital Joan XXIII; y tres hombres y una mujer, todos leves, al Hospital de Santa Tecla. Además, cuatro hombres y tres mujeres con lesiones leves —un menor y seis adultos— han sido atendidos y dados de alta en el mismo lugar.Los hechos se produjeron sobre las 14.12 horas de este viernes cuando uno de los bañistas que se encontraba en las instalaciones alertó del fuerte olor a cloro que había en la piscina. El Ayuntamiento se puso en contacto rápidamente con la empresa encargada de la gestión de la piscina, que le confirmó que la persona responsable de llenar los depósitos de cloro de la misma cometió un error y realizó una mezcla incorrecta. De acuerdo con diario El Caso, el técnico estaba manipulando ácido, se ha equivocado y lo ha mezclado con cloro, lo que ha causado la nube tóxica. Ante esta situación, se procedió a desalojar el recinto, donde había entre 20 y 25 personas en ese momento. La mayoría estaba fuera del agua, lo que evitó consecuencias más graves. Nadie sufrió quemaduras ni lesiones importantes, pero algunas sí presentaron dificultades respiratorias, por lo que fueron trasladadas al hospital. Seguidamente, el Ayuntamiento emitió un aviso a la población por la presencia de la nube tóxica en el que recomendaban cerrar puertas y ventanas, no salir a la calle salvo en caso de estricta necesidad y no acercarse a la piscina. En principio solo se le pidió a los vecinos más cercanos a la piscina que adoptaran estas medidas, pero después se extendió al resto del municipio ya que el viento desplazaba la nube.Sin embargo, las autoridades descartaron enviar un ES-Alert para confinar a todo el municipio. De acuerdo con la alcaldesa Judit Vidal, el Centro de Coordinación Operativa de Cataluña consideró que no era necesario porque la afectación se concentraba en una zona concreta. De hecho, hasta ahora no consta ningún afectado fuera de la piscina. En todo caso, el Ayuntamiento ha pedido a los vecinos que llamen inmediatamente al 112 si sienten escozor en la garganta o en la nariz, dificultad para respirar, mareos o náuseas.Los Bomberos han trabajado en la limpieza de los depósitos y en la neutralización del producto químico con un compuesto específico aportado por la empresa gestora. Aunque la nube tóxica ya se ha disipado y el olor prácticamente ha desaparecido, los servicios de emergencia han mantenido el confinamiento preventivo del núcleo para facilitar las labores de descontaminación. La piscina se encuentra en una zona hundida del municipio, donde todavía podría haber una elevada concentración de gas.