Marcelo Román pasó, en pocos años, de ser presentado como una de las figuras emergentes del espacio libertario en Río Negro a convertirse en el protagonista de una de las crisis institucionales más importantes que atraviesa la ciudad de Allen. El intendente fue suspendido por el Concejo Deliberante mientras enfrenta una investigación judicial por presuntos delitos de administración fraudulenta y peculado, en una causa que analiza el manejo de fondos públicos durante su gestión.

La decisión del cuerpo legislativo abrió un fuerte conflicto político, ya que el jefe comunal rechazó la medida, denunció la existencia de un "golpe institucional" y sostuvo que continuará defendiendo la legitimidad de su mandato ante la Justicia. La suspensión fue aprobada por el Concejo Deliberante de Allen luego de que la Justicia avanzara con la investigación sobre presuntas irregularidades en la administración municipal.

Los concejales resolvieron apartarlo preventivamente del cargo mientras se desarrolla el proceso judicial, al considerar que la continuidad del intendente podía afectar el normal desenvolvimiento de la investigación institucional. Como consecuencia de esa decisión, Román dejará de percibir su salario durante el tiempo que permanezca suspendido y el presidente del Concejo Deliberante, Fabián Figueroa, asumirá provisoriamente la conducción del municipio hasta que se resuelva la situación judicial y política del jefe comunal.