Lorenzo Salgado Araujo, el migrante y empresario mexicano de 52 años de edad asesinado por agentes del ICE en un cruce vehicular en la ciudad de Houston, Texas no era la persona que estaban buscando los referidos agentes de migración y su vehículo habría sido detenido por una confusión.Así lo revelan reportes de fuentes del Departamento de Seguridad Interna (DHS) citados este viernes por diversos medios de comunicación, en medio de las investigaciones que se encuentran en marcha por este caso que ya ha atraído la atención de los medios nacionales, debido a la creciente conmoción causada por el asesinato.De acuerdo con la información más reciente, si bien Salgado Araujo era un migrante que llevaba 35 años viviendo en los Estados Unidos sin documentos, en realidad no había ninguna alerta sobre su comportamiento. Por el contrario, Salgado era padre de tres hijos, todos ellos ciudadanos estadounidenses, que además era dueño de su negocio de construcción con el que daba empleo a varias personas más.El objetivo de los agentes desplegados en el barrio de East End en Houston eran dos personas de origen guatemalteco que, supuestamente, estaban siendo investigadas no solo por su estatus migratorio, sino por su presunto vínculo con actividades delictivas.Los agentes tenían reportes de que dichos migrantes centroamericanos se desplazaban en un vehículo van color blanco. El 7 de julio, cerca del domicilio de las personas investigadas, los agentes detuvieron una camioneta similar a la de sus reportes y a observar a Salgado Araujo pensaron que era uno de sus objetivos porque “se parecía a ellos”.Lo que ocurrió después, como ya se ha reportado, es que hubo un intercambio de palabras. Salgado Araujo intentó irse de la zona sin bajar del automóvil y los agentes migratorios le dispararon. El mexicano murió unas horas más tarde en un centro hospitalario por las heridas de bala.Amenaza no confirmadaHasta ahora, la posición del Departamento de Seguridad Interna es que sus agentes le dispararon a Salgado Araujo porque, supuestamente, el mexicano intentó “utilizar su vehículo como arma” en contra de los agentes federales, es decir, que intentó atropellarlos.Sin embargo, no existe hasta ahora ningún video de cámara de tránsito o de alguna otra cámara que confirme la versión del gobierno federal. La situación se enrarece aún más porque dichos agentes no portaban las cámaras de seguridad corporales que deberían traer consigo.Cabe señalar que no sería la primera vez que DHS justifica, erróneamente, los disparos en contra de un automovilista asegurando que utilizó su vehículo como arma. Entre esos casos destaca el de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, ocurrido el 7 de enero de 2026 en Minneapolis, Minnesota, y donde diversos videos mostraron que os ataques a balazos que recibió fueron injustificados.La congresista demócrata Sylvia Garcia, junto con el Texas Civil Rights Project y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), han exigido una investigación independiente y la publicación de todas las grabaciones disponibles. LULAC ha recaudado cerca de 300 mil dólares para apoyar a la viuda y los hijos.CHZ