Mientras Estados Unidos enfrenta una temporada marcada por huracanes, incendios forestales y otros desastres naturales, un nuevo informe elaborado por demócratas de la Cámara de Representantes acusa a la Administración de Donald Trump de utilizar recursos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para respaldar operativos de inmigración, debilitando así la capacidad de la institución para cumplir con su misión principal.La investigación de 34 páginas fue presentada por el congresista Greg Stanton, demócrata por Arizona y miembro de mayor rango del Subcomité de Desarrollo Económico, Edificios Públicos y Manejo de Emergencias. El documento concluye que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) convirtió a FEMA en un apoyo clave para las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), desviando personal especializado en respuesta a emergencias hacia tareas relacionadas con la aplicación de las políticas migratorias.“Este informe es condenatorio. Después de vaciar una tercera parte de la fuerza laboral de FEMA, la Administración Trump puso a profesionales en gestión de desastres a trabajar como la ‘columna vertebral operativa’ de su agenda de deportaciones masivas, probablemente en violación de la ley federal”, afirmó Stanton al presentar el reporte.Según la investigación, el Gobierno recurrió a empleados de FEMA para colaborar en procesos de contratación de nuevos agentes migratorios, labores administrativas, coordinación logística e incluso apoyo a centros de detención. El informe sostiene que estas asignaciones se prolongaron durante meses y superaron ampliamente la duración habitual de este tipo de comisiones temporales.Los legisladores identificaron 14 hallazgos principales. Entre ellos, sostienen que el liderazgo del DHS utilizó la experiencia logística de FEMA para fortalecer operaciones de inmigración y detención, al tiempo que la agencia enfrentaba una reducción significativa de personal, cambios constantes en su dirección y limitaciones para responder a emergencias.La investigación también vincula estas decisiones con problemas registrados durante las inundaciones ocurridas en Texas el año pasado. De acuerdo con el documento, la respuesta de FEMA se vio afectada por retrasos administrativos y por la expiración de contratos para centros de atención telefónica, lo que dejó a cientos de sobrevivientes esperando durante largos periodos para recibir asistencia mientras la agencia procesaba decenas de miles de solicitudes.El informe señala que desde enero de 2025 FEMA ha perdido aproximadamente el 30% de su fuerza laboral, equivalente a unos 5.000 empleados, debido a recortes, renuncias y reasignaciones. Paralelamente, decenas de trabajadores fueron enviados a apoyar iniciativas migratorias cuando la agencia se preparaba para afrontar una nueva temporada de huracanes.También incluye testimonios de funcionarios actuales y anteriores de FEMA que describen cómo las tareas relacionadas con inmigración absorbieron recursos humanos indispensables para el funcionamiento cotidiano de la agencia. Entre las consecuencias mencionadas figuran retrasos en procesos internos de contratación, ajustes salariales y otras funciones administrativas esenciales.Aunque algunos exfuncionarios reconocieron que administraciones anteriores también recurrieron ocasionalmente a FEMA para apoyar misiones fuera de la respuesta a desastres, señalaron que esas colaboraciones habían tenido un carácter humanitario, como la atención a migrantes o la respuesta a la pandemia de la covid. En contraste, sostienen que el uso de la agencia para coordinar operativos de deportación representa un precedente distinto.Como resultado de la investigación, Stanton y los demócratas del subcomité emitieron ocho recomendaciones. Entre ellas figuran reanudar los programas de contratación y capacitación de FEMA, retirar de inmediato a los empleados asignados al ICE y la CBP, exigir que ambas agencias reembolsen a FEMA todos los costos derivados de esas operaciones y fortalecer la autonomía del organismo para impedir que futuras administraciones destinen sus recursos a funciones ajenas a la gestión de desastres.“FEMA existe por una sola razón: estar presente para los estadounidenses en el peor día de sus vidas”, afirmó Stanton. “Estamos en medio de una peligrosa temporada de huracanes e incendios forestales. Las consecuencias no podrían ser más graves”.El debate sobre el papel de FEMA ocurre mientras la agencia continúa alineando parte de sus programas con las prioridades de seguridad nacional de la Administración Trump. Recientemente, la institución anunció que retendrá el 20% de determinados fondos del Programa de Subvenciones de Seguridad Nacional hasta que los estados y jurisdicciones urbanas de alto riesgo demuestren el cumplimiento de nuevos requisitos federales sobre seguridad electoral, como el uso de boletas de papel y la verificación de la ciudadanía de votantes y trabajadores electorales.La medida se suma a otras condiciones impuestas por FEMA en meses recientes sobre inmigración y políticas de diversidad, varias de las cuales han derivado en demandas presentadas por estados y gobiernos locales.
Un grupo de demócratas acusa a Trump de perjudicar la atención de desastres al usar FEMA para su agenda migratoria
Un reporte de la Cámara de Representantes sostiene que la agencia perdió personal y capacidad de respuesta al destinar empleados y fondos a labores del ICE







