Una vez terminada la cumbre de la OTAN de Ankara, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha monopolizado el protagonismo de la reunión con sus ataques, incoherencias y contradicciones, la reunión ha dejado una serie de anuncios y propuestas que pueden redefinir el escenario geopolítico que se está erigiendo entre bloques. Ucrania ha sido la gran ganadora, Siria ha conseguido salir de la lista de países terroristas, Turquía puede volver a ser un aliado fiable para Estados Unidos, mientras que la ausencia de China en el debate “refleja que la prioridad inmediata de la Alianza se ha desplazado hacia la gestión de la transición transatlántica y el reparto de responsabilidades en Europa”.
Un cambio muy favorable para Ucrania











