Lo que en principio parecía la triste muerte por causas naturales de una popular política británica de 78 años, Ann Widdecombe, lleva camino de convertirse en un misterio que podría haber salido de la máquina de escribir de Agatha Christie. La policía de Devon y Cornualles, que cubre esos dos condados del suroeste de Inglaterra, ha anunciado este viernes que investiga la muerte de la diputada conservadora (que hasta hoy militaba en el partido Reform UK, de Nigel Farage) como un posible asesinato.“Se trata de un incidente extremadamente trágico, y nuestros pensamientos están con la familia y los amigos de Ann Widdecombe en estos momentos tan difíciles”, ha dicho la inspectora jefa Ilona Rosson. “Nuestra investigación por asesinato se encuentra en sus fases iniciales pero avanza con notable rapidez”, señalaba. Pocas horas después, las autoridades anunciaban la detención del principal sospechoso del asesinato, un hombre blanco de 26 años de nacionalidad británica, en la ciudad de Newton-Abbot.“Con la información de que disponemos ahora, no estamos investigando este crimen como si hubiera tenido una motivación política”, ha anunciado el portavoz de la policía de Devon y Cornualles.El caso, cuya investigación lidera el Equipo de Delitos Graves del departamento, tampoco está considerado, por el momento, como un crimen terrorista.Widdecombe fue localizada en su domicilio de Devon en la mañana del jueves con varias heridas graves, según ha explicado la policía, aunque sus representantes legales no hicieron mención a esas circunstancias cuando anunciaron su fallecimiento.La política vivía sola, y su cadáver fue descubierto por el trabajador de asuntos sociales que la atendía a diario.La ministra del Interior, Shabana Mahmood, ha calificado las circunstancias que rodean la muerte de Widdecombe como “extremadamente inquietantes”, al tiempo que pedía a los ciudadanos que “eviten cualquier especulación y permitan a la policía hacer su trabajo”.Una larga trayectoria políticaWiddecombe, nacida en la localidad de Bath en 1947, estudió en la Universidad de Oxford el grado común de muchos políticos conservadores: Filosofía, Política y Económicas.Su trayectoria como política del Partido Conservador se prolongó durante décadas, y llegó a ocupar puestos como secretaria de Estado del Interior y de Empleo en el Gobierno de John Major, entre 1994 y 1997.Después de abandonar el Parlamento, adquirió mucha popularidad con su participación en concursos televisivos como Strictly Come Dancing (la versión inglesa del español Bailando con las Estrellas) o Celebrity Big Brother (Gran Hermano VIP). Fue siempre una firme defensora del Brexit, y llegó a convertirse en eurodiputada en representación del Partido del Brexit, fundado por Nigel Farage, entre 2019 y 2020.Se incorporó luego a las filas de Reform UK, el nuevo partido del popular político ultra, e incluso ejerció como portavoz de la formación en asuntos de inmigración y justicia.Su firmeza ―radicalismo, según sus enemigos—le llevó a defender en el debate público posiciones contrarias al aborto o a la equiparación de derechos civiles de la comunidad LGTBIQ, todo ello motivado por una profunda convicción religiosa. Era una ardiente euroescéptica, que siempre receló de Bruselas y de las instituciones comunitarias.Pero además de todo eso, era lo que los anglosajones dicen “larger than life” (más grande que la vida misma). Un personaje expansivo, extrovertido, vividor, comprometido y que se tomó siempre la política muy en serio. Aquellos que trabajaron con ella, aunque fuera desde trincheras opuestas, resaltaban su calidez humana y su simpatía.“Fue una política distinguida, con muchos logros a sus espaldas”, ha dicho el primer ministro, Keir Starmer, que ha pedido a los británicos que eviten cualquier división sobre el asunto y refuercen su unidad. Starmer ha llamado por teléfono tanto a la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, como al propio Farage, para transmitir su pésame.