Cambio total en Blue Origin, la compañía de servicios espaciales controlada por Jeff Bezos, fundador de Amazon, que aspira a competir con SpaceX, el grupo de Elon Musk. Durante los primeros 25 años de existencia, su financiación ha procedido de la fortuna amasada por el directivo con el éxito del gigante de internet. Ahora, por vez primera, la empresa va a dar entrada a inversores Blue Origin busca recaudar 10.000 millones de dólares (casi 8.750 millones de euros) con una valoración de 130.000 millones de dólares, sin incluir los nuevos fondos, según distintos medios estadounidenses. En principio, Coatue Management lideraría la ronda de financiación, con una inversión de 4.000 millones. Otros inversores aportarían una cifra similar, mientras que el propio Bezos inyectaría cerca de 2.000 millones. Esta nueva ronda sugiere que la explosión de un cohete que Blue Origin en su plataforma de lanzamiento en Florida a finales de mayo no ha disuadido a los inversores externos de respaldar a la compañía, en un momento de fuerte apoyo de los países a la industria espacial y de defensa. Antes del accidente, Blue Origin había lanzado y aterrizado dos veces su cohete reutilizable New Glenn, hitos clave en su camino hacia la construcción de un negocio autosostenible. Anteriormente, en enero, la empresa anunció un proyecto llamado TeraWave para construir centros de datos orbitales, lo que podría proporcionar a Blue Origin una nueva fuente de ingresos. Además, la compañía tiene contratos con la NASA para transportar astronautas y vehículos exploradores a la Luna.Además, el éxito de la salida a Bolsa de SpaceX en junio, uno de los principales competidores de Blue Origin, también ha atraído la atención de los inversores al sector espacial. La empresa controlada por Elon Musk se ha convertido en pocos días en uno de los gigantes tecnológicos, con una capitalización bursátil superior a dos billones de dólares.En paralelo, Amazon ha confirmado el lanzamiento de 396 satélites para Amazon Leo, su red de banda ancha en órbita terrestre baja, anteriormente conocida como Proyecto Kuiper, que aspira a competir con el Starlink de SpaceX. Este hito, según la compañía, es suficiente para iniciar el despliegue del servicio de internet a finales de este año.La compañía señaló que el último bloque de 29 satélites fue lanzado a bordo del cohete Atlas V de United Launch Alliance (ULA) durante la misión LA-08. El cohete despegó de la Estación Espacial Internacional de Cabo Cañaveral el 2 de julio y marcó la decimocuarta misión de Amazon Leo. Esta misión también marcó el fin del uso del cohete Atlas V por parte de Amazon para el despliegue de satélites Leo. Amazon ha desplegado 224 satélites en ocho vuelos con un historial de éxito impecable, y ahora está migrando al cohete Vulcan de ULA, más nuevo y con mayor capacidad de carga, para transportar satélites de mayor tamaño y acelerar el despliegue.Amazon Leo se posiciona actualmente como la tercera constelación de satélites más grande en órbita, y la compañía ha asegurado más de 100 lanzamientos para expandir gradualmente su red planificada.El impulso de Amazon hacia el despliegue de servicios de internet se produce después de que la Comisión Federal de Comunicaciones de EE UU (FCC) otorgara a la compañía una exención limitada el mes pasado respecto a su requisito original de desplegar la mitad de su constelación Gen1 de 3232 satélites antes del 30 de julio.