Los rescatistas argentinos del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) continúan trabajando en el edificio OPP-25 de Tanaguarena, a unos 40 kilómetros al noreste de Caracas, una de las zonas más devastadas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela. La construcción, que originalmente tenía doce pisos, quedó prácticamente sepultada tras el hundimiento del terreno y hoy solo mantiene visibles cuatro niveles. El inmueble se convirtió en uno de los principales escenarios de búsqueda debido a la gran cantidad de personas que permanecían en su interior al momento del colapso. Hasta el momento, el equipo argentino participó en la recuperación de más de 60 cuerpos, mientras las tareas de rescate continúan en distintos sectores del edificio. La magnitud del derrumbe transformó departamentos, escaleras y locales comerciales en un complejo entramado de hormigón. Entre los escombros aparecen objetos personales que reflejan la vida cotidiana que quedó interrumpida por la tragedia: juguetes, útiles escolares, documentos y mensajes familiares permanecen atrapados bajo el cemento.
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