Los conductores comenzarán a ver más patrulleros, o troopers, en carreteras y ciudades de Texas porque el Departamento de Seguridad Pública (DPS, por sus siglas en inglés) acaba de incorporar 69 nuevos efectivos.Creado en 1935, el DPS es la principal agencia encargada de la seguridad vial en el estado. Pocos saben que nació cuando se fusionaron dos fuerzas: los Texas Rangers, de 1823, y la Texas Highway Patrol, de 1929.Entre las principales funciones de DPS figuran el control de carreteras, la investigación criminal, la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas, la gestión de laboratorios forenses, la ciberseguridad, la inteligencia y contraterrorismo, el control fronterizo estatal y la emisión de licencias de conducir.En la actualidad cuenta con 4.782 agentes y 6.984 empleados civiles, lo que hace un total de unos 11.800 miembros. El departamento está organizado en 20 divisiones especializadas.El proceso de reclutamiento y preparación de los agentesEn una ceremonia de graduación realizada en Austin, el DPS dio la bienvenida a 69 nuevos integrantes de la patrulla de carreteras. Ellos corresponden a clase recluta D-2025 y constituyen la 181ª promoción del Departamento.“Los graduados completaron 30 semanas y más de 1.198 horas de riguroso entrenamiento para prepararse para carreras protegiendo y sirviendo a las comunidades en todo Texas”, según la información brindada por el propio Departamento.Los nuevos agentes comenzaron a trabajar en los destinos designados el 5 de julio. El detalle de la promoción es el siguiente: Los reclutas graduados tienen entre 21 y 51 años.Hay 20 veteranos de las Fuerzas Armadas.Entre los graduados, 26 hablan más de un idioma.Cinco pertenecen a familias con antecedentes en el propio DPS.Además de Texas, hay graduados de Arkansas, California, Nuevo México y Virginia.En los últimos meses, el gobernador Greg Abbott ordenó al DPS ampliar sus operaciones en todo el estado frente al incremento de la violencia de cárteles en México. Según informó su oficina, la decisión responde a la preocupación por un posible impacto en la población estadounidense, en especial en las zonas fronterizas.— Governor Abbott Press Office (@GovAbbottPress) February 23, 2026