Medios estatales iraníes informaron en la noche del jueves al viernes de que se habían registrado explosiones en varias localidades del sur de Irán, pero fuentes del Gobierno de Estados Unidos han negado que su país esté detrás de esos bombardeos. Mientras, este viernes ha amanecido tranquilo, después de varios días de intercambios de misiles y drones entre las Fuerzas Armadas de EE UU e Irán y de que unas declaraciones del presidente Donald Trump hicieran temer la ruptura definitiva del alto el fuego. Los jefes diplomáticos de las potencias regionales de Oriente Próximo tratan de convencer a las partes de que vuelvan a la mesa de negociación. La agencia iraní Mehr informó en la noche del jueves de varias explosiones en áreas de Bushehr, ciudad en la que se halla la única central nuclear de uso civil de Irán. También se oyeron detonaciones en una localidad cercana y en el puerto de Konarak, en el extremo suroriental del país.Sin embargo, una fuente del Comando Central —el mando de las Fuerzas Armadas de EE UU que se encarga de Oriente Próximo— ha asegurado este viernes a la cadena qatarí Al Jazeera que su Ejército no ha atacado Irán en las últimas horas. Otras fuentes gubernamentales en Washington insistieron al portal de noticias Axios que las fuerzas estadounidenses “no llevaron a cabo nuevos ataques el jueves”. Esto deja sobre la mesa varias posibilidades: que alguna de las partes esté mintiendo —no sería la primera vez—; que los ataques los haya llevado a cabo un tercer país (por ejemplo, Israel, que desde el principio se ha mostrado contraria al alto el fuego sellado el 17 de junio) o grupos armados dentro de Irán; o que se trate de explosiones sin relación con una ofensiva militar.No en vano, el subdelegado del Gobierno de la provincia de Bushehr, Ehsan Jahanian, sugirió a la agencia iraní IRNA que las explosiones que se oyeron allí podían provenir de los sistemas de defensa antiaérea, dejando abierta la posibilidad de que pudiesen haber disparado por error o al confundir algún objeto volador con un proyectil enemigo.Trump mantuvo una reunión el jueves con su equipo de seguridad nacional para tratar la situación en Irán, tras la cual una fuente gubernamental dijo a Axios que EEUU “todavía está comprometido a encontrar una solución” y que las “conversaciones a nivel técnico continúan”. El miércoles, no obstante, el presidente de EE UU había estrenado la cumbre de la OTAN en Ankara dando por “terminado” el acuerdo de alto el fuego firmado con Irán.No es la primera vez a lo largo de este conflicto —y en otros asuntos— que el voluble inquilino de la Casa Blanca da un giro de 180 grados en la misma semana o incluso en el mismo día.El miércoles, en todo caso, el riesgo de reanudación de la guerra sí estuvo sobre la mesa. A raíz de los ataques, presuntamente iraníes, contra al menos tres buques cargados de hidrocarburos en el estrecho de Ormuz a inicios de semana, Estados Unidos revocó el permiso para que Irán exportase petróleo (un permiso incluido en el acuerdo de alto el fuego) y lanzó una andanada de ataques en la noche del martes al miércoles, que repitió la siguiente noche, alcanzando en torno a un centenar de objetivos.En esos bombardeos murieron al menos 14 personas y otras 78 resultaron heridas, según el Ministerio de Sanidad iraní. Irán respondió a la ofensiva atacando con drones y misiles balísticos instalaciones militares ligadas a Estados Unidos en Baréin, Qatar y Kuwait. El giro aparentemente dado ahora por Washington, abogando por una contención de la escalada, es también el resultado de la intensa mediación que diversos gobiernos de la región han emprendido en los últimos días para tratar de detener la escalada, incluso por parte de países cuyo territorio ha sido alcanzado por las represalias de Irán.Fuentes diplomáticas turcas informaron a EL PAÍS de que el ministro de Exteriores, Hakan Fidan, conversó por teléfono en la noche del jueves con su homólogo iraní, Abbas Aragchi, y ambos trataron “cuestiones relacionadas con el alto el fuego y los últimos acontecimientos en la región”.Según la agencia IRNA, Aragchi también conversó con el jefe de la diplomacia saudí, Faisal bin Farhan. Ambos países han estado históricamente en conflicto pero en los últimos meses han dejado atrás sus rencillas para tratar de solucionar esta crisis. Igualmente, qataríes, egipcios y pakistaníes —muy involucrados en las negociaciones— han mantenido conversaciones con ambos bandos.