“Parece que ha caído una bomba”. Esa ha sido la descripción de Francisco Miguel Reyes, alcalde del municipio almeriense de Los Gallardos, donde un incendio, aún activo, se ha cobrado la vida de 11 personas, según la última actualización del presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno en una entrevista en Canal Sur Radio. “El fuego no está controlado y el viento no juega a nuestro favor”, ha añadido el alcalde de la localidad, antes de concluir que, a pesar de que “hay muchos daños materiales”, eso no es importante, ya que “se puede recuperar”, en cambio, “las vidas no”. El operativo de extinción —reforzado por la UME— sigue luchando contra un fuego “de evolución muy rápida” avivado por rachas de viento de hasta 70 km/h. “No se puede calificar de otra forma que como tragedia”, ha lamentado Antonio Sanz, vicepresidente de la Junta y consejero de Emergencias. Sanz ha confirmado que hay una víctima mortal más por confirmar en unas declaraciones a los medios en Almería. Asimismo, ha explicado que las víctimas han fallecido por intentar huir, probablemente de forma “tardía”, por una ruta de evacuación que no era la marcada por las autoridades. Un grupo de cuatro de los fallecidos intentó escapar de las llamas en coche. Se cree que son británicos porque el volante está a la derecha. Los otros siete fallecidos pertenecían a un grupo de nueve personas, de las que dos pudieron ser salvadas. En este grupo, uno de los fallecidos es de nacionalidad española y el resto son turistas o extranjeros residentes en la zona.Este último grupo intentó huir desde Bédar, un municipio cercano a Los Gallardos. Ángel Francisco Collado, alcalde del municipio, ha explicado las circunstancias del fallecimiento de estas siete víctimas. Según ha contado desde el centro de control en Turre (Almería), hubo una primera orden de evacuación, que algunos rehusaron cumplir, entre ellos un grupo de nueve personas. “Íbamos tocando puerta a puerta, sacando a los vecinos; a los que no querían, les insistimos”, ha contado. No tuvieron éxito en el caso de algunos residentes.Sin embargo, ante el avance de las llamas, algunos decidieron huir ya posteriormente por sus propios medios, cuando la mejor decisión hubiera sido el confinamiento. “Algunos de los que no quisieron [evacuar], se quedaron en sus casas y están con vida. Estos aconsejaron a los del grupo de nueve que se metieran en casa, pero no hicieron caso. De ellos, siete están muertos y dos, de camino a [el hospital Virgen del Rocío de] Sevilla”, con graves quemaduras.El aire es la mayor preocupación para el alcalde de Antas, Pedro Ridao, que ha asegurado que “ahora mismo el fuego no está avanzando” pero que “les preocupa” que el viento reavive el fuego. Ridao ha explicado en una entrevista en TVE que el fuego entró en su municipio alrededor de las dos de la madrugada y que en ese momento decidieron el desalojo de cerca de 80 personas que fueron reubicadas en un antiguo convento de monjas. “Con la ayuda de la UME y de los efectivos aéreos, confiamos en que se pueda sofocar este incendio tan devastador que ha tenido en vilo a todos los municipios colindantes a Los Gallardos y Bédar. Hemos estado al pie del cañón toda la noche en el puesto de mando por si salía algún imprevisto”, ha expresado el alcalde, que confía en que los medios aéreos puedan ayudar a estabilizar el fuego, que se encuentra en un “terreno montañoso y con muchos barrancos” de difícil acceso por tierra, y apunta que se pudo iniciar por un cable que se descolgó y cayó en una zona de vegetación seca, tesis que más tarde ha apoyado también la investigación de la Guardia Civil.El recuento de desalojados, según el consejero de Emergencias, se cifra en más de 600 personas, de las cuales 193 están realojadas en albergues provisionales habilitados en instalaciones de la zona. Hay 464 efectivos luchando contra el fuego, más de un centenar de vehículos y 20 de medios aéreos en el dispositivo de control del fuego, al que se han sumado unidades de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y del resto de administraciones, a las que Sanz ha agradecido su colaboración.
El lamento del alcalde de Los Gallardos tras una noche entre las llamas: “Parece que ha caído una bomba”
El incendio se ha cobrado la vida de 11 personas, según la última actualización del presidente de la Junta











