En un Mundial en el que los sistemas defensivos, los bloques compactos y los partidos de resultado corto dominaron buena parte de la escena, los arqueros pasaron de ser actores de reparto a protagonistas. Algunos sostuvieron selecciones modestas contra rivales muy superiores. Otros fueron decisivos para eliminar candidatos. También estuvieron los que construyeron su candidatura desde la regularidad, sin grandes estridencias, hasta convertirse en un muro casi infranqueable. Hasta el inicio de los cuartos de final, estos fueron los ocho arqueros que convirtieron el puesto en uno de los grandes protagonistas del Mundial.1. Unai Simón, el arquero del único invicto (España)Formado en el Athletic Bilbao, club en el que hizo toda su carrera profesional, Unai Simón se consolidó como heredero natural de una tradición fuerte de arqueros españoles y como una pieza clave de una selección que ya venía de ganar la Eurocopa 2024. Criado futbolísticamente en el País Vasco, hizo de la sobriedad una marca registrada: pocas estridencias, mucha seguridad y una enorme capacidad para jugar lejos de su arco.Sin embargo, debió afrontar miradas de reojo previo al Mundial. Parte de la opinión pública española reclamó una oportunidad para David Raya (Arsenal) o Joan García (Barcelona), ambos de gran temporada en Europa. Pero Luis de la Fuente respaldó al arquero titular durante todo su ciclo y Unai respondió en la cancha.Todavía sin conocer el sufrimiento, España llegó a los cuartos de final con la valla invicta, marca que le permitió a Simón conseguir la mayor racha de imbatibilidad en la historia del certamen. Claro que buena parte de ese registro también nace del funcionamiento defensivo español, lo cual queda a la vista teniendo en cuenta que Unai recibió apenas seis remates al arco en todo el torneo y, ante Austria, ni siquiera tuvo que intervenir. Ante la falta de atajadas, se caracterizó por ser salida limpia, líbero detrás de una defensa adelantada y el primer pase de un equipo que entiende la posesión como una forma de defender.