Keiko Fujimori llega al gobierno prometiendo renovación y diálogo. Sin embargo, los nombres que integran sus equipos de transferencia cuentan una historia distinta. Una revisión de La República identificó que en por lo menos siete ministerios aparecaen operadores con historiales judiciales, vínculos con el gobierno de Dina Boluarte y con el clan de César Acuña. La transferencia del poder en el Perú, una vez más, es entre los mismos.
Los casos más reveladores hablan por sí solos. Shirley Montenegro, señalada por el equipo especial Lava Jato como la persona que habría incinerado pruebas de lavado de activos vinculadas a la propia Keiko Fujimori, integra el equipo de transferencia de la PCM junto con Giuliana Loza, abogada personal de la presidenta electa en el caso Cócteles.
Por otro lado, José Luis Tantaleán Alatrista, ex edecán de Alberto Fujimori que según archivos de la Procuraduría participó en el operativo que culminó en el robo de los Vladivideos, la primera sentencia judicial firme contra el padre de Keiko, revisa hoy nada menos que la información del Ministerio de Defensa.
Asimismo, Iván Pereira Villanueva, despedido del Ministerio de Salud de Boluarte por tres presuntos casos de corrupción, está a cargo de la transferencia de la cartera de Cultura.










