IdeasPara que las cuentas de la SAT cuadren, cada empresa del país tendría que ganar como un cartel del narcotráfico: su aritmética está equivocada.

La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) volvió con la cantaleta de siempre: los guatemaltecos evadimos casi el 70% del impuesto sobre la renta (ISR) que deberíamos pagar. Con ese titular, repetido sin chistar por casi todos los medios, la institución anunció nuevas acciones para perseguir a los supuestos evasores. El problema aparece al abrir las tablas que la propia SAT publicó: los números no cuadran.

Empecemos por donde casi acierta. En el impuesto al valor agregado (IVA), la SAT calcula que en Guatemala se deberían facturar alrededor de Q550 mil millones. De eso, actualmente se factura cerca del 79%. La brecha restante —unos Q117 mil millones— pienso que no es, en su mayoría, evasión de empresas formales que esconden ventas, como la SAT quisiera hacer creer, sino que es una buena medida de lo que representa la economía informal, la gente que nunca entró al sistema. Esta distinción es importante, porque no es lo mismo un “evasor” que un “informal”, aunque ninguno de los dos pague lo que la SAT dice que deben pagar.

Donde el cálculo se descarrila es en el ISR. La SAT sostiene que las utilidades potenciales del país suman Q190 mil millones. A ellas les aplica el 25% —la tasa actual del ISR en actividades productivas— y concluye que debería recaudar más de Q47 mil millones. Como “solo” recaudó Q14 mil 600 millones, proclama una evasión de casi Q33 mil millones. De ahí sale el famoso 70%.