NoticiaEl guajiro, que llegaba como candidato a Balón de Oro, se fue con mucha expectativa y muy poca realidad en la campaña del equipo de Néstor Lorenzo.Síguenos y léenos en Google DiscoverLuis Díaz Foto: AFP09.07.2026 23:16 Actualizado: 09.07.2026 23:16

No era un ataque de regionalismo, un súbito arranque de optimismo de esos que desde 1994 invaden a los hinchas de la Selección Colombia cuando llega un Mundial.Era una ilusión basada, como nunca antes, en una realidad: Luis Díaz, el único jugador de la Selección Colombia en la élite, llegaba en el mejor momento de su carrera, uno que le ha valido para estar entre los candidatos a ganar el Balón de Oro. LEA TAMBIÉN Después de ver su descollante ritmo en Bayern Munich no había manera de evitar el entusiasmo de ver cómo sería su arrollador rendimiento en el primer Mundial de su vida. La expectativa, sin embargo, estuvo muy lejos de la realidad.De Bayern a ColombiaAbdukodir Khusanov y Luis Díaz Foto:AFPEl que muchos califican como el mejor extremo por izquierda de Europa, llegó, a sus 29 años, con un ilustre palmarés de tres títulos en Alemania en su primera temporada: Bundesliga, DFB-Pokal y Supercopa. Su adaptación fue inmediata, su impacto fue instantáneo, su nivel tan alto que muchos críticos terminaron tragándose las críticas al Bayern por desembolsar 75 millones de euros por un jugador con 28 años de edad.Incluso llegó a la semifinal de la Champions League, en la que el tridente más prolífico de la élite mundial, el que integró con Harry Kane y Michael Olise, no pudo frenar al que sería bicampeón, el PSG de Luis Enrique.Su rendimiento fue sencillamente excepcional: jugó 51 partidos, hizo 26 goles, 23 asistencias y estuvo por 4.060 minutos dentro del campo sumando todas las competencias.Me gusta decir que muchas de las cosas que (Luis) tiene en su forma de jugar son cosas que quiero para el equipo: driblar, marcar goles, asistencias... pero lo que me encanta es su mentalidad. No es alguien a quien le asuste un poco de caos, lo abraza y lo convierte en algo muy peligroso. Tiene una gran creatividad y complementa a otros jugadores", decía Vincent Kompany, eufórico ante el nivel del atacante colombiano.Luis Díaz Foto:AFPMundial de ilusiónY llegó así, en medio de elogios y reconocimientos, al primer Mundial de su vida, uno por el que luchó con la vida después de quedarse fuera de Catar 2022.Era por él, porque Colombia no tiene ningún otro jugador en la élite del fútbol mundial, que muchos, antes de la decepción de Vancouver, llegaron a hablar de un favorito al título.“Colombia ha aprendido a soportar el peso de ser favorito”, decía Cafú, ilusionado con los de amarillo tras la eliminación de Brasil.Obviamente Díaz fue inicialista en los 5 partidos, sumando 480 minutos y dando algunos chispazos del arranque explosivo, el regate, el control y el recorte hacia adentro para soltar la bomba que le han generado un reconocimiento notable de la crítica internacional.Pues bien, aquí es cuando empieza el cuento de hadas a hacer el tránsito a un lamentable ‘thriller’.Díaz lo jugó todo pero no brilló más que una vez: contra Uzbekistán, con un gol (el primero en una Copa Mundo) y 1 asistencia, se ganó el trofeo al MVP (Most Valuable Player) y dio la sensación de llegar en esa misma espiral de crecimiento que traía del Bayern.“Con Luis Díaz todo es fácil”, decía el diario Sport de España, mientras el estadígrafo Místerchip destacaba: “es solo el segundo jugador colombiano en toda la historia que firma un gol y una asistencia en su debut en la Copa del Mundo. El otro fue Antonio Rada en el Mundial 1962 (Colombia 4-4 URSS)”.Luis Díaz, con la Selección. Foto:AFPY es que aquel pase a Daniel Muñoz que abrió la lata en este Mundial fue de tal sensibilidad que era difícil no rendirse al talento del 7, quien por las dudas se apuntó también una joya de gol que gritó con las manos apretadas y tumbado en el césped, casi si saber que hacer de física emoción.Tanto se temía que sufriera más que otros la altura de México DF (2.200m de altitud), que llegara con demasiados minutos en las piernas, incluso que sus compañeros no llegaran a igualar su ritmo demoledor y pasara, como en ls Eliminatorias, sufriendo de soledad, que verlo destacarse de esa manera en su debut era, por decirlo menos, una invitación a soñar.Vendría República del Congo en Guadalajara y esos síntomas que luego se agravarían con el avance de los partidos: muchas ganas pero también mucho choque, mucho roce, muchas ocasiones que en otros momentos y con la camiseta roja definiría hasta con simpleza, se volvieron una carga demasiado pesada.Y aún así tenía números para ilusionar pues, según las estadísticas de la Fifa, era el tercer jugador con mayor capacidad de aceleración, con un promedio de 3,35, por detrás del líder Anthony Gordon (Inglaterra, 4.21) y Omar Marmoush (Egipto, 3.53). Superaba a jugadores como Erling Haaland y Kylian Mbappé que ya rompían las redes con Noruega y Francia, respectivamente.Vino Portugal y fue indiscutible su liderazgo, su experiencia, su capacidad para meter en problemas a los zagueros europeos a fuerza de sacrificio y velocidad por la banda. Debió marcar aquella noche en Miami y debió ganar Colombia. Pero no fue así. A cambio, contra Ghana, el 1-0 fue obra de Jhon Arias y fue también un discreto partido de Díaz, tanto como el que jugó en Vancouver, contra Suiza, en el que su aporte fue no desperdiciar su penalti. Nada más.Y la duda sobre su nivel físico empezó a rondar y muchos afirmaron que la culpa del ritmo descendente del hombre diferencial en la Selección Colombia era el cansancio. ¿Realmente lo fue? Una comparación justa es precisamente con sus compañeros de ataque en el Bayern Múnich, que tienen los mismos extenuantes partidos en la temporada y una influencia totalmente determinante en este Mundial.Díaz en el Mundial sumó 5 partidos, un gol, una asistencia, 3,8 tiros por partido, 1,2 tiros al arco por partido, 239 minutos para producir gol y una calificación promedio de 6,98 según Sofascore. En su club traía 51 partidos, 26 goles y 19 asistencias, lo que totaliza 56 partidos, 27 goles y 20 asistencias.Kane, con Inglaterra, lleva en el Mundial los mismos 5 partidos, pero 6 goles, una asistencia, 3,8 tiros por partido, 2 tiros al arco por partido, 63 minutos para producir gol y una nota de 7,66. Son en total 56 juegos, 67 goles y 8 asistencias en la temporada.Olise, en Francia, suma 6 partidos, 0 goles, pero 5 asistencias, 2,8 tiros por partido, 0,8 tiros al arco por partido, 98 minutos para asistir, 7,53 y, en números totales, 58 partidos, 21 goles y 31 asistencias. Es más jugador de equipo que Kane, pero, en la banda contraria a Lucho, definitivamente más desequilibrante.¿Fueron muchos viajes? Es verdad que como Francia no salió de la costa este, apenas suma menos de 1.000 kilómetros en desplazamientos entre Nueva York, Filadelfia y Boston. Colombia, entre tanto, sumó 11.000 kilómetros entre México, Guadalajara, Miami, Kansas City y Vancouver. Pero ojo al dato de Inglaterra: suma cerca de 15.000 kilómetros entre Dallas, Boston, Nueva Jersey, Atlanta y la capital mexicana.¿Por qué Díaz, entonces, iba a estar más cansado que sus compañeros, que lo superan de manera contundente en el Mundial? “Es un campeonato muy difícil, distintas temperaturas, horarios, viajes, la logística es matadora, tuvimos para rematarlo 6 o 7 veces y no pudimos", se excusó Lorenzo, a quien le cabe la pregunta: ¿por qué Francia privilegia a Olise, Inglaterra a Kane y Díaz sigue sin ser la piedra angular del proyecto de Colombia? Ahí, más que en las excusas, habría que buscar la razón del cansancio de Lucho.Jenny GámezEditora de Deportes@JennyGamezA Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.