El fenómeno de El Niño no es solo un titular en las noticias; es un evento climático capaz de alterar la economía global, con costos que se miden en billones de dólares debido a los desastres naturales que provoca.“No somos Dinamarca, sino Cundinamarca”: Max Henríquez cuestionó cambiar la hora en Colombia por El NiñoAnte esta amenaza recurrente, un grupo de científicos conformados por Jessica S. Wan, John T. Fasullo, Nan Rosenbloom, Chih-Chieh Chen y Katharine Ricke, ha investigado una propuesta de ingeniería climática que suena a ciencia ficción: abrillantar las nubes del océano para reflejar la luz solar y, así, enfriar el Pacífico antes de que El Niño tome fuerza.El espejo de sal sobre el océanoLa técnica, conocida como abrillantamiento de nubes marinas (MCB), consiste básicamente en rociar aerosoles (partículas microscópicas como la sal marina) en la atmósfera baja para hacer que las nubes sean más blancas y densas. Según los investigadores, “el abrillantamiento de nubes marinas (MCB)(...) teóricamente podría mitigar los extremos” al enfocarse en fenómenos estacionales como El Niño.El plan requeriría cerca de 2.400 barcos liberando partículas de sal sobre el océano. Foto: Getty ImagesPara lograrlo, se estima que se necesitarían unos 2400 barcos equipados con pulverizadores operando en el sureste del Pacífico. Esto actuaría como un “escudo” térmico que evitaría que el agua alcance las temperaturas extremas necesarias para alimentar al fenómeno.La lección que dejaron los incendios de AustraliaLo más sorprendente es que esta idea no nació solo en laboratorios. Los científicos utilizaron los devastadores incendios forestales de Australia (2019-2020) como un experimento natural.Los incendios de Australia (2019-2020) sirvieron como una prueba real para esta innovadora propuesta. Foto: WWF AustraliaEl humo de esos incendios funcionó de forma similar a los aerosoles artificiales, aumentando el brillo de las nubes y contribuyendo a un enfriamiento masivo en el Pacífico que desencadenó un evento de La Niña de varios años. Esta coincidencia demostró que “el abrillantamiento ‘natural’ de las nubes y la consiguiente respuesta similar a La Niña pueden reproducirse” mediante simulaciones controladas.Interrumpir el “motor” de El NiñoPara que este “hackeo” funcione, la intervención debe ser precisa. El estudio revela que actuar temprano es clave para romper lo que los científicos llaman la retroalimentación de Bjerknes. En términos sencillos, este es un círculo vicioso donde el calentamiento del agua debilita los vientos, y vientos más débiles calientan aún más el agua. La investigación indica que el MCB aplicado en la fase de crecimiento de El Niño “interrumpe las retroalimentaciones de Bjerknes que normalmente amplifican las condiciones de El Niño”.Una amenaza en la “letra pequeña”Sin embargo, manipular el clima global tiene un lado oscuro. Los investigadores advierten que intentar domar a El Niño puede traer “consecuencias no deseadas”, como provocar que el siguiente evento de La Niña aparezca antes de tiempo y con mucha más fuerza de lo normal.Los científicos advierten que la técnica también podría intensificar futuros eventos de La Niña. Foto: Captura de pantalla Instagram @andalmetAdemás, el modelo mostró efectos secundarios en lugares remotos, un fenómeno conocido como teleconexiones. Por ejemplo, mientras el Pacífico se enfriaba, se detectó un “calentamiento significativo sobre Europa y Asia” que no ocurriría de forma natural. Estos resultados resaltan los “riesgos éticos” de una tecnología que podría aliviar las sequías en una región, pero empeorar las olas de calor en otra, convirtiendo una solución global en un nuevo problema geopolítico.