M�sicaEl artista analiza su papel en el rap nacional, su rechazo al morbo de trabajar con su madre y por qu� la crudeza del directo le importa m�s que el aplauso f�cil del algoritmoEl rapero Teo Lucadamo presenta su nuevo �lbumLuc�a March�n MadridActualizado Viernes,
julio
02:37Encontrarse cara a cara con Teo Lucadamo es asistir a un ejercicio de disonancia estimulante. A sus 25 a�os, el m�sico y actor se mueve con soltura entre la iron�a descarnada, la lucidez pol�tica y las rimas de un g�nero, el rap, que a veces lo mira de reojo. Compagina el liderazgo de su banda, Los M�s Capitos, con un programa todos los s�bados en Radio 3, gestiona su propio sello discogr�fico y mantiene un pie firme en la interpretaci�n. Debut� en las tablas con El salto de Darwin y recientemente ha participado en La bola negra, el esperado proyecto cinematogr�fico de los Javis, un papel que le lleg� de la forma m�s natural: "Fue un casting. Me llamaron los Javis para hacerlo, ellos escuchan mi m�sica". Sin embargo, reniega de los caminos f�ciles y del morbo din�stico que implicar�a coprotagonizar un filme junto a su madre, la actriz Aitana S�nchez-Gij�n: "No protagonizar�a una pel�cula con mi madre. Ah� ya hay un morbo. Si me propone un productor junto con mi madre, eso es una estrategia y es algo que no tiene nada que ver con el arte, yo paso de ese rollo".Para Lucadamo, la m�sica y la interpretaci�n son canales de expresi�n, pero jam�s un refugio para la complacencia. Su �ltimo �lbum, Estrellas del Rap Nacional, es una radiograf�a de sus inquietudes en un contexto que considera viciado por el consumo digital. Aunque asume las reglas del juego y trabaja sus redes de forma fr�a y profesional, no esconde su recelo: "La generaci�n Z est� viviendo un lavado de cerebro a escala con las redes sociales". Esa misma transparencia la aplica al analizar su encaje en una escena hip hop hist�ricamente ligada a la clase obrera, un choque de realidades que ya exploraba en su trabajo El dilema del rapero blanco. "Creo que el gran sector del rap no me banca ni en mil vidas", confiesa. "La cuesti�n es c�mo mi participaci�n en el g�nero, por tener equis privilegios, resta espacio en el pastel de los artistas que s� representan lo que representa el hip hop. Por yo ser una persona privilegiada, autom�ticamente voy a ocupar un espacio mayor que quiz�s moralmente les corresponder�a a personas con menos oportunidades". El rapero blanco se acerca al g�nero "con la suficiente humildad como para reconocer que yo vengo de un lugar que no tiene nada que ver con el hip hop".Teo Lucadamo en uno de los conciertos de su giraEL MUNDOEsa autoconsciencia respecto a su posici�n de clase se traduce en un discurso pol�tico directo y sin filtros corporativos. Para Teo, la tibieza no es una opci�n, aunque su contundencia le valga ser el blanco de cr�ticas cruzadas: "Me cae de la derecha porque digo cosas de izquierdas, y de la izquierda porque me llaman nepoprogre". Considera que la neutralidad es una quimera y ejerce la palabra como un derecho cotidiano: "Yo soy de izquierdas porque creo que la riqueza est� mal repartida en el mundo y que las oportunidades deber�an ser distintas. Ejerzo mi derecho a hacer pol�tica en las conversaciones con mis amigos, con mis familiares, en mis conciertos y en las entrevistas, por supuesto". En relaci�n a la realidad parlamentaria espa�ola, Lucadamo tampoco se muerde la lengua: "Pedro S�nchez es un hombre muy pragm�tico, un hombre de Estado, lo cual valoro much�simo, pero yo voy m�s a la izquierda. El PSOE es la derecha blanda, realmente esta gente son se�ores del establishment y viven un nivel de vida de se�ores del establishment".Sin miedo a las contradicciones de su propio discurso, llegando a matizar el aura "casposa" de haber presumido en el pasado de "generar empleo" con su propio sello discogr�fico, Teo prefiere que sea su directo el que dicte sentencia. Este verano se le podr� ver defendiendo su propuesta, libre de algoritmos, en el BBK Live de Bilbao el 11 de julio, en el Festival Animat de Reus el 24 de julio, en el Festival Atl�ntida de Mallorca el 29 de julio y, de forma gratuita, el 8 de septiembre en el campus de Getafe de la Universidad Carlos III de Madrid. Una ruta de directos perfecta para ver un proyecto que no rinde cuentas ante nadie m�s que ante s� mismo.










