Columbus, Ohio— Ocho hombres fueron imputados este jueves por los delitos de asesinato y conspiración terrorista por su presunta participación en un ataque frustrado con drones y francotiradores contra el evento de lucha en jaula de la UFC celebrado en la Casa Blanca en junio.La acusación, presentada en Ohio, imputa a los ocho acusados dos delitos de conspiración distintos: uno por proporcionar apoyo material a terroristas y otro por cometer un asesinato en territorio del Gobierno federal y por asesinar a un funcionario del Gobierno federal.De los expedientes judiciales no se desprende con claridad hasta qué punto los presuntos atacantes habrían estado a punto de llevar a cabo el plan si este no se hubiera frustrado.Según la nueva acusación, la conspiración se remonta al mes de mayo, cuando el grupo comenzó a acumular dinero, armas de fuego, munición, chalecos antibalas, explosivos, drones, material médico, equipos de comunicaciones y otros artículos. El 10 de junio, las fuerzas del orden tuvieron conocimiento de una posible amenaza contra el espectáculo de lucha en jaula de la UFC del presidente Donald Trump, cuatro días antes de la fecha prevista para la celebración de este gran evento de artes marciales mixtas.El mes pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, en inglés)anunció una serie de denuncias penales en distintos distritos de todo el país en relación con la trama de la UFC, entre ellos los de Ohio, Misuri, Washington, Nebraska y California.1 / 19 | En imágenes: la histórica UFC Freedom 250 en la Casa Blanca con Donald Trump. Justin Gaethje hace una voltereta mientras celebra tras derrotar a Ilia Topuria en un combate por el título de peso ligero durante UFC Freedom 250 en el césped sur de la Casa Blanca. - Saul LoebLa acusación formal anunciada este jueves supone un esfuerzo por parte del Gobierno para simplificar el caso y agrupar a los acusados en un único proceso por conspiración en Ohio. Las autoridades han afirmado que los miembros del grupo defendían teorías conspirativas marginales y esperaban que el atentado desestabilizara al Gobierno.Según una declaración jurada federal, uno de los acusados declaró a los investigadores que tenían previsto lanzar drones cargados de explosivos contra el evento y, a continuación, disparar contra las personas de la multitud que, presas del pánico, huían.Tycen C. Proper, de 19 años, de Danville (Ohio), y otras cuatro personas fueron detenidas y acusadas en Misuri, Nebraska y California el fin de semana en que se celebró el evento de lucha en jaula denominado “Freedom 250″. Aproximadamente una semana después, el FBI detuvo y acusó a otros dos sospechosos en Washington y Misuri.El DOJ informó de que esta semana se ha imputado a un octavo hombre. Se trata de Chandler D. Scaggs, de 21 años, de Chapmanville (Virginia Occidental), que fue detenido en ese estado. Según una declaración jurada, Scaggs habría sido designado para actuar como uno de los francotiradores en el atentado planeado.Según la declaración jurada, al parecer Proper iba a recoger a Scaggs para llevarlo a Washington, pero perdió el contacto con él tras la detención de Proper, al igual que ocurrió con los demás. Al parecer, Scaggs indicó al grupo que seguía dispuesto a participar en el ataque y organizó el viaje al lugar del evento con otro cómplice.El abogado de Scaggs, Eric Brehm, afirmó que su bufete estaba analizando minuciosamente las acusaciones y se negó a hacer más comentarios al respecto.La conspiración para prestar apoyo material a terroristas se castiga con hasta 15 años de prisión, y la conspiración para cometer asesinato conlleva una pena de hasta cadena perpetua.Los fiscales federales alegan que el grupo planeaba asesinar a Trump, al vicepresidente JD Vance, a otros funcionarios federales, al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, al empresario “trillonario” Elon Musk y a “otros objetivos de gran importancia” durante el acto.