LOS ÁNGELES (AP) — A principios de este mes, cuando Matthew Smith llevó a su hijo de 5 años a un partido del Mundial en el área de Los Ángeles, optó por tomar el transporte público en lugar de conducir desde su cercana ciudad costera.Era la primera vez que Smith se subía al tren subterráneo de Los Ángeles en una década, y la experiencia superó sus expectativas.“Parece un sistema de transporte que funciona muy bien, lo cual es algo sorprendente dada su reputación”, comentó.Ésa es la reacción que los funcionarios del tren subterráneo esperaban provocar al aprovechar los ocho partidos del Mundial de la FIFA 2026 en Los Ángeles para presentar —o volver a presentar— ante la gente el sistema de transporte público de la región, que a menudo queda en segundo plano en una ciudad tan centrada en el automóvil como ésta.Es una especie de ensayo temprano para los Juegos Olímpicos de 2028. Sus organizadores los han promocionado como unos Juegos “sin autos”, en los que no habrá estacionamiento para los asistentes en ninguna de las sedes.

Los espectadores tendrán que depender del transporte público y autobuses de rutas temporales para llegar a los eventos.Casi 50.000 personas realizaron el viaje en las líneas ferroviarias para el partido España-Austria del 2 de julio al que asistieron Smith y su hijo. No hay un tren que llegue directamente al SoFi Stadium en el suburbio angelino de Inglewood, pero el tren subterráneo ha añadido 15 líneas de autobús para llevar a la gente desde las principales estaciones ferroviarias y centros de transporte —la ruta más lejana tarda una hora y 15 minutos—.