El aeropuerto internacional de Palm Beach (PBI), una infraestructura pública clave del sur de Florida que además es la terminal aérea más cercana a Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump —a solo ocho kilómetros— amaneció este jueves con un nuevo nombre: President Donald J. Trump International Airport. Aunque varios aeropuertos estadounidenses llevan nombres de expresidentes —como el John F. Kennedy en Nueva York, Ronald Reagan en Washington o George Bush en Houston—, el de Palm Beach es el primero del país nombrado para exaltar a un presidente en funciones.Las autoridades de Palm Beach —unos 100 km al norte de Miami— dijeron que las aerolíneas, rutas y horarios y demás operaciones del aeropuerto seguirán funcionando con normalidad, sin afectaciones en los servicios para los pasajeros. El cambio fue aprobado por la Legislatura de Florida y firmado por el gobernador Ron DeSantis en marzo. La Administración Federal de Aviación (FAA) le dio el visto bueno en mayo y autorizó la transición de los identificadores aeronáuticos de PBI a DJT, aunque para los pasajeros la nueva nomenclatura no aparecerá en las reservas y boletos hasta el 18 de agosto. Más allá del cambio, la nueva ley estatal les arrebató a los gobiernos locales la autoridad para nombrar los aeropuertos comerciales que administran. El condado de Palm Beach también tuvo que negociar el uso comercial del apellido del presidente para utilizarlo en las nuevas señalizaciones, mercadeo y materiales promocionales, porque el nombre, la imagen y la marca “Trump” tienen derechos comerciales privados. En mayo, una comisión del condado aprobó por 4-3 un acuerdo de licencia que permite usar el nombre, imagen y semejanza de Trump en el aeropuerto, mientras la Organización Trump conserva los derechos sobre la marca.La transición tiene un costo estimado de 5,5 millones de dólares y fue financiada en parte con fondos públicos. El Estado de Florida asignó 2,75 millones de dólares para la transición. El resto se espera que sea cubierto por el Departamento de Aeropuertos de Palm Beach. El aeropuerto es una infraestructura pública propiedad del condado y operada por su Departamento de Aeropuertos, que se autofinancia a través de una mezcla de tarifas a pasajeros, concesiones, parqueos y otros ingresos. También recibe subvenciones federales de la FAA para proyectos de infraestructura, como ampliaciones de terminales y pistas de aterrizaje, así como fondos estatales aprobados por la legislatura de Florida, como los 2,75 millones para el cambio de nombre. La Casa Blanca y los aliados de Trump celebraron el cambio como un homenaje al presidente en su estado adoptivo. El primer vuelo que aterrizó el jueves en el rebautizado aeropuerto fue un avión privado con Eric Trump, el hijo del presidente, quien dijo a Fox News que “nadie es más sinónimo de Palm Beach” que su padre. La celebración llegó también desde la Casa Blanca. La cuenta oficial de respuesta rápida de la Administración publicó en X (antes Twitter) una imagen de la nueva señalización del aeropuerto con un mensaje de las siglas “PBI” cambiando a “DJT”. Los críticos han cuestionado el costo y el precedente del cambio de nombre. En el debate en la legislatura, la demócrata Fentrice Driskell dijo que se trata de una “maniobra política”, y remarcó los juicios políticos, condenas y otras controversias del presidente, cuyo legado, apuntó, todavía está incompleto. El representante estatal Daryl Campbell dijo que se trataba de un “capricho”, “más enfocado en sí mismo que en el pueblo estadounidense”. El cambio también enfrenta sendas demandas en los tribunales, una presentada por un piloto, George W. Poncy Jr., que alega que sustituir el identificador PBI por DJT puede crear confusión y riesgos de seguridad, y otra por una abogada y candidata demócrata al Congreso, Victoria Doyle, que cuestiona el acuerdo de licencia entre el condado y empresas vinculadas a Trump para el uso comercial del nombre.El rebautizo del aeropuerto es el capítulo más reciente de una campaña para inscribir el nombre de Trump en instituciones, edificios, programas de gobierno, barcos de guerra e incluso en billetes. La junta del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, el principal monumento nacional dedicado al expresidente Kennedy, en Washington, aprobó cambiar el nombre de la institución a “Trump Kennedy Center” en diciembre, si bien el nombre fue retirado el mes pasado por orden de un juez. En Miami, la junta del Miami Dade College cedió un valioso terreno para levantar una biblioteca presidencial junto a la Torre de la Libertad. Algunos programas federales —algunos ya en marcha y otros en discusión— llevan el nombre del presidente, como las cuentas de inversión para menores con 1.000 dólares del Gobierno llamadas “Trump Accounts”, el billete conmemorativo de 250 dólares por el 250 aniversario del país, o una nueva clase de buques de guerra “Trump-class”, para la flota naval.
Florida rebautiza oficialmente el aeropuerto de Palm Beach con el nombre de Trump
El aeródromo, una instalación pública, pasó a llamarse President Donald J. Trump International Airport. Es el primer aeropuerto comercial de EE UU nombrado en honor a un presidente en funciones










