Actualizado Jueves,
julio
21:07M�s de 34.000 personas podr�n beneficiarse en Euskadi del nuevo cupo que reservar� el Registro de Solicitantes de Vivienda P�blica y Apartamentos Dotacionales-Etxebide para los solicitantes de viviendas protegidas con rentas medias, de entre 20.000 y 46.000 euros anuales. El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha explicado las novedades que contiene esta reforma que desde hoy se encuentra en fase de consulta previa a la ciudadan�a y que busca actualizar la respuesta a la realidad de Euskadi, donde conviven situaciones de vulnerabilidad severa con una creciente dificultad de acceso a la vivienda por parte de rentas medias, j�venes, y familias trabajadoras. "La vivienda protegida debe ser una palanca de cohesi�n social, no un recurso residual para cuando todo lo dem�s ha fallado", ha se�alado Itxaso ante los medios de comunicaci�n.Esta es una de las principales novedades de la nueva norma que reformar� Etxebide y los procedimientos de adjudicaci�n de vivienda protegida p�blica en alquiler y apartamentos dotacionales cuya tramitaci�n ha comenzado este viernes.Itxaso ha precisado que la norma plantea ampliar la capacidad de respuesta del sistema sin abandonar a las personas m�s vulnerables, pero amparando tambi�n a las rentas medias a la hora de poder acceder a una vivienda protegida.Para ello, se modificar� el sistema de cupos y los criterios de baremaci�n con la creaci�n de un subcupo de reserva del 30 % de los inmuebles de cada promoci�n a unidades convivenciales con ingresos anuales comprendidos entre 20.000 y 46.000 euros.El objetivo es facilitar el acceso a la vivienda protegida de rentas medias y trabajadoras que, aun teniendo ingresos regulares, quedan frecuentemente desplazadas en el sistema actual y tampoco pueden acceder al mercado libre en condiciones razonables.Podr�an beneficiarse en estos momentos de este subcupo 34.148 de las 110.000 personas inscritas en Etxebide, que declaran ingresos anuales de entre 20.000 y 46.000 euros.Del total, 18.268 demandan una vivienda en alquiler (6.823 en Gipuzkoa, 8.410 en Bizkaia y 3.036 en �lava), mientras que 15.879 optan por la compra (6.107 en Gipuzkoa, 8.154 en Bizkaia y 1.618 en �lava).Itxaso ha subrayado que esta novedad introduce "realismo y justicia" al recordar que "hay muchas personas que cumplen con sus obligaciones, tienen n�minas, pagan impuestos y, aun as�, no pueden acceder a una vivienda en condiciones razonables".El decreto tambi�n recoge el desarrollo de un modelo de apartamentos dotacionales intergeneracionales que combina los destinados a menores de 36 a�os, vinculados a itinerarios de emancipaci�n, con alojamientos para personas mayores aut�nomas que necesitan soluciones "accesibles, adecuadas y acompa�adas".En el caso de los j�venes, se prev� exigir unos ingresos m�nimos equivalentes al salario m�nimo interprofesional y unos ingresos m�ximos de 46.000 euros.Para las personas mayores la norma plantea rebajar de 70 a 65 a�os la edad m�nima para acceder a determinados de estos apartamentos. Adem�s, cuando disponga de vivienda en propiedad, el acceso podr� vincularse a la cesi�n de esa vivienda al programa Bizigune.Otra de las novedades previstas es la recuperaci�n de un mecanismo que permita adjudicar vivienda protegida a unidades convivenciales que ya disponen de una en propiedad cuando �sta haya dejado de ajustarse a sus necesidades familiares, previa entrega de esta al sistema p�blico.Itxaso ha subrayado que el futuro decreto forma parte de "una nueva etapa en la pol�tica vasca de vivienda" con el fin de "mejorar la eficacia, la equidad y la legitimidad social del sistema de adjudicaci�n".Ha insistido en que el problema de la vivienda en Euskadi "ya no puede leerse �nicamente desde una l�gica de vulnerabilidad extrema", ya que la dificultad de acceso afecta tambi�n a "j�venes, familias trabajadoras y rentas medias que tienen ingresos, empleo y proyecto de vida, pero que se encuentran bloqueadas por un mercado que ha dejado fuera a demasiada gente"."Cuando un sistema p�blico no reconoce toda la complejidad de la demanda corre el riesgo de llegar tarde o de llegar solo a una parte del problema. Y nuestra responsabilidad es adaptar las herramientas p�blicas a la realidad de la sociedad vasca de hoy", ha concluido.







