Como si fuesen detectives del pasado, los arqueólogos son los encargados de descubrir tesoros que nos muestran la historia de la humanidad y la cotidianeidad de miles de años atrás. Tal es el caso de los zuecos romanos de madera enterrados bajo tierra durante 18 siglos.Científicos realizaron estudios en los hallazgos de Vindolanda, un antiguo fuerte militar romano ubicado en Northumberland, en el norte de Inglaterra. Este es famoso por ser uno de los yacimientos arqueológicos más fascinantes de Europa y fuente de estudio de la presencia del imperio en la provincia "Britania".Uno de estos fue la mayor colección conocida de zuecos romanos de madera, que datan originalmente alrededor del año 85 d.C. (antes del Muro de Adriano en la ciudad). Y, lo más excepcional, es que esos calzados estarían relacionados a una tarea específica de esparcimiento: eran para entrar en las termas y no resbalarse. Esto ofrece, como nunca, la posibilidad entender la vida cotidiana de aquel entonces.Zuecos romanos en Vindolanda: arqueólogos recuperan la mayor colección conocidaTodo esto se detalla en el sitio web oficial de "The Vindolanda Trust", organización benéfica dedicada a la preservación y excavación del sitio arqueológico romano de Vindolanda y el Museo del Ejército Romano en el norte de Inglaterra, en un artículo titulado "Zuecos en la Vindolanda romana".El mismo está firmado por las especialistas Elizabeth Greene, de la Universidad de Western Ontario, y Maryl Gensheimer de la Universidad de Maryland. Indican que los romanos tenían zapatos especiales para ciertas actividades, y que el proyecto de investigación estudia uno de ellos: el zueco de madera.Se detalla que la colección cuenta actualmente con cuarenta y cuatro zuecos de madera (completos y fragmentados), algunos de los cuales conservan tanto la madera como la parte superior de cuero.Para qué usaban los romanos estos zuecos de maderaAhondan en que otros veinte ejemplares conservan solo la parte superior de cuero, y que este detalle ayuda a comprender la función de este calzado. Indica que lo que se escribió de la época sobre estos zuecos (se los llamaba "sculponae" en latín), indica que eran para ir a las termas en la antigüedad.Estas eran abundantes en todo el imperio romano, un símbolo de la afiliación cultural romana. En particular, el yacimiento de Vindolanda cuenta con dos termas muy bien conservadas y las autoras indican que varias de las salas de las termas romanas estaban climatizadas.Por todo esto, resulta muy probable que las personas hubiesen requerido calzado especial para protegerse de las superficies calientes y los suelos resbaladizos: allí es donde calzan los zuecos de madera.Qué revelan las diferencias entre los calzadosLas investigadoras detallaron en el texto que estos zapatos estaban formados por una plataforma de madera con la forma del pie, elevada dos o tres centímetros del suelo y sujeta por una correa de cuero sobre el empeine. Sin embargo, indican que esa forma básica tenía más variaciones que influían en su función.Las variaciones incluyen la suela y las correas del empeine que podían alterar la forma de caminar con este calzado, lo que indicaría que influía en su función. Según el texto de la página oficial del sitio arqueológico, la investigación continuará con nuevas hipótesis en base a las evidencias recopiladas.