El expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón envió un mensaje de WhatsApp a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, durante la dana del 29 de octubre de 2024. “Va a haber muchos muertos”, auguró el popular a las 23.20 horas, según la relación de comunicaciones a la que ha tenido acceso EL PAÍS y que la regidora ha entregado a la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la riada, Nuria Ruiz Tobarra. Cuando Mazón mandó el wasap, el dirigente se encontraba en la sede de L’Eliana (Valencia) del Cecopi, el órgano de la Generalitat que coordinó la crisis, donde desembarcó a las 20.28 horas, tras el envío del mensaje ES-Alert, la alerta masiva a móviles que se remitió para reportar a la población de la magnitud de la desgracia. Antes, el president había almorzado durante casi cuatro horas con una periodista y paseado por el corazón de Valencia mientras arreciaba lo peor de la emergencia, que ese día dejó 230 muertos. Una hora y media después de augurar que la dana dejaría fallecidos, el jefe del Consell abandonó el Cecopi para irse a su casa, según reveló su chófer en el juzgado. Previa a la comunicación, Catalá había ofrecido ayuda a Mazón. “Estoy en la central de la Policía Local de Valencia. Si necesitas algo, dime”, apuntó a las 23.13 en un wasap la alcaldesa, que en ese momento encaraba la inundación en el barrio valenciano de La Torre, donde la dana segó nueve vidas en un garaje. “Va a ser horrible”, reaccionó Mazón. El último mensaje del dirigente con Catalá se registró a las 23.27. “Decenas [de fallecidos], seguro ya”, estimó el president. Bromas sobre el ‘Es alert’En un chat con su equipo, la alcaldesa escribe a primera hora de la jornada: “Es evidente que no existe un protocolo para estas situaciones. Mañana, a trabajar en él. Resulta ilógico que suspendamos actividades al aire libre en la ciudad y no avisemos a los coles [...]. Es una incoherencia tras otra”. Al borde de las nueve de la mañana, después de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) decretara la alerta roja, la máxima en la escala, una concejal advierte precisamente sobre los centros educativos. “Trasladado al servicio para que los coles municipales procedan a evitar los patios”. El Consistorio constituye el Cecopal -el órgano para coordinar la crisis- a las 10.00 horas. Cuando la Generalitat envía el Es Alert a los móviles a las 20.11 horas –la decisión más relevante de la jornada, que centra las pesquisas de la jueza- varios miembros del Consistorio, notifican en el grupo que han recibido “la alerta del Gobierno”. El concejal José Marí Olano bromea incluso con la sonora notificación. “Yo he llamado al 112 [centralita telefónica de emergencias] para que vinieran a atenderme del susto que me he llevado con el pitido del SMS”, ironiza a las 20.19. La responsable de Turismo, Paula Llobet, reporta pasadas las 21.00 la situación de unas amigas. “Seguían en el techo de su coche hace 10 minutos. Nadie les ha atendido en una hora”, lamenta. “Siguen sin localizar al padre del compañero de mi mujer”, tercia el responsable municipal de prensa. “Un directivo de Caixa Popular está en la cabina de un camión a la altura de Paiporta [donde la dana dejó 55 muertos]”, apunta entrada la noche otro integrante del chat. Tras compartir vídeos de garajes y viviendas inundadas en el grupo, el equipo de gobierno de Catalá valora pedir la declaración del nivel 3 de la emergencia, que contempla riesgo para la integridad física y permite al Gobierno asumir la gestión de la catástrofe. “Yo me pregunto si no tocaría pasar a nivel 3 y que nos ayuden”, propone a las 21.51 el concejal Jesús Carbonell. “Yo creo que sí”, contesta una colega. Ocho minutos más tarde, Carbonell augura que, si no piden la declaración del nivel 3, “les caerá la del pulpo”. Las comunicaciones del móvil de la regidora revelan también que el día siguiente a la riada, la delegada del Gobierno en Valencia, la socialista Pilar Bernabé, reportó a la alcaldesa el trabajo de la Unidad Militar de Emergencias (UME). “Se han llevado todas las mantas para repartirlas entre los rescatados. Han pedido un contenedor entero”, detalló. Catalá, que ha entregado los mensajes al juzgado tras declarar como testigo esta semana ante la magistrada, guardaba en su teléfono el contacto del dirigente como “Carlos Mazón Diputación de Alicante”. En su comparecencia ante la instructora, Catalá reveló que -al margen de los wasaps- la primera vez que habló por teléfono con el president en la dana fue a las 2.32 de la madrugada, cuando el popular ya se encontraba en su casa tras abandonar el Cecopi.