El Gobierno iraní cifra en 14 los muertos por la ofensiva estadounidense y asegura que un proyectil ha impactado junto a una instalación nuclear
Las sirenas volvieron a sonar en la madrugada de este jueves en Baréin, Kuwait y Qatar —países del golfo Pérsico aliados de Estados Unidos—y se enviaron alertas a los teléfonos de la población para que buscara refugio ante el ataque de misiles y drones procedentes de Irán. La fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria iraní ha confirmado que, en respuesta a la segunda noche de bombardeos ordenados por Washington contra la República Islámica, atacó dos bases utilizadas por Estados Unidos en territorio kuwaití y otras dos en territorio bareiní.
Otras fuentes iraníes apuntan a que sus proyectiles alcanzaron también un sistema de defensa antiaérea Patriot en Kuwait, depósitos de combustible de uso militar en Baréin y un centro de antenas en Qatar.
El Ministerio de Sanidad de Irán sostiene que los ataques estadounidenses de las últimas dos noches han matado a 14 personas y herido a otras 78, de las que más de 40 siguen hospitalizadas. El portavoz ministerial, Hossein Kermanpour, no detalló cuántas de los fallecidos eran civiles. La Guardia Revolucionaria ha advertido a las Fuerzas Armadas de EE UU de que, si repiten “sus actos de agresión”, la “demoledora respuesta” iraní se ampliará.













