Después de mucho intentarlo, Donald Trump ha conseguido una de sus máximas obsesiones: que un edificio público lleve su nombre. Tras el revés que el presidente de Estados Unidos sufrió cuando la Justicia revocó el cambio de nombre del Kennedy Center por el suyo, esta vez, el magnate se ha redimido con ni más ni menos que con un aeropuerto.
Concretamente, ha sido el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, en el sur de Florida, que a partir de este jueves será rebautizado como Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump. El artífice de este regalo que seguro ha hecho muy feliz al presidente estadounidense ha sido uno de sus antiguos contrincantes por hacerse con la nominación republicana en 2024, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que avaló en marzo el cambio de nombre.
Sí, ese al que llamó durante la campaña 'Ron DeSanctimonious', un juego de palabras con el término 'mojigato', en inglés, y al que acusó de ser un republicano “solo de nombre”. La relación entre ambos se deterioró enormemente durante los meses posteriores a las elecciones de mitad de mandato de 2022, en las que DeSantis fue reelegido como gobernador con un amplio apoyo y muchos empezaron a verle como una alternativa a Trump. Algo que, finalmente, no estuvo ni cerca de suceder. DeSantis tuvo que suspender su campaña a las primarias después las pobres previsiones que le daban los sondeos.










