NoticiaLa certificación internacional destaca la recuperación de ecosistemas urbanos y soluciones basadas en la naturaleza. Barranquilla fue reconocida por la ONU por sus avances en recuperación de ecosistemas, ampliación de espacios verdes, corredores ecológicos e integración de la biodiversidad al desarrollo urbano. Foto: AlcaldíaPERIODISTA09.07.2026 09:20 Actualizado: 09.07.2026 09:20
Barranquilla recibió una certificación internacional por su trabajo en recuperación de ecosistemas urbanos. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente e ICLEI la reconocieron como 'Role Model and Pilot City' de la iniciativa Generation Restoration, una distinción que la ubica como referente para otras ciudades que buscan combinar crecimiento urbano y restauración ambiental. LEA TAMBIÉN El reconocimiento adquiere interés por el momento que atraviesa la capital del Atlántico: una ciudad que continúa expandiéndose, gana suelo urbanizado y enfrenta presiones sobre cuerpos de agua y ecosistemas estratégicos, pero que al mismo tiempo ha incorporado proyectos de recuperación ambiental dentro de su transformación urbana.Entre las experiencias tenidas en cuenta aparece la recuperación de la ciénaga de Mallorquín, la red de parques, los programas de siembra de árboles, los corredores ecológicos y la incorporación de la biodiversidad en distintos proyectos de ciudad.¿Qué significa la certificación?La distinción está vinculada con Generation Restoration, una iniciativa internacional que promueve la recuperación de ecosistemas degradados en áreas urbanas y hace parte de los esfuerzos del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030.Unos dos millones de metros cuadrados de espacio público han sido puestos al servicio de la ciudad. Foto:AlcaldíaEn ese escenario, Barranquilla es reconocida por la implementación de soluciones basadas en la naturaleza, un enfoque que busca utilizar la recuperación y protección de ecosistemas para enfrentar problemas urbanos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el deterioro ambiental. LEA TAMBIÉN El alcalde Alejandro Char destacó que el reconocimiento valida varias de las intervenciones adelantadas durante los últimos años.“Nuestra ciudad fue certificada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEP e ICLEI, como Role Model and Pilot City de la iniciativa Generation Restoration, por demostrar que sí es posible crecer, recuperar nuestros ecosistemas y poner la sostenibilidad en el centro de la transformación de Barranquilla. Este logro reconoce la recuperación de la ciénaga de Mallorquín, nuestros parques, la siembra de árboles, los corredores ecológicos y todo el trabajo que hemos hecho para cuidar las joyas naturales de todos los barranquilleros”, afirmó Char.De Mallorquín al arroyo LeónUno de los puntos centrales de la transformación ambiental ha sido la ciénaga de Mallorquín, un ecosistema sometido durante décadas a fuertes presiones urbanas y ambientales. En su entorno se han desarrollado intervenciones orientadas a combinar conservación, recreación y educación ambiental.Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, en Barranquilla. Foto:archivo Vanexa Romero. Archivo EL TIEMPO.También aparece la estrategia de recuperación del arroyo León, concebida para intervenir un ecosistema urbano mediante acciones de saneamiento, protección de recursos naturales, fortalecimiento de la biodiversidad y mejoramiento de las condiciones de las comunidades vecinas.Barranquilla ya había sido incorporada al grupo de ciudades piloto de Generation Restoration Cities, junto con urbes como Mendoza, Curitiba, Kisumu, Overstrand y Estambul. La nueva certificación representa un paso adicional dentro de esa participación internacional.Una transformación que también toca los barriosLa apuesta ambiental no se limita a grandes ecosistemas. En Rebolo, por ejemplo, un antiguo arroyo y su entorno fueron transformados en un parque lineal de más de 1,3 kilómetros, una experiencia que busca recuperar espacios degradados y devolverlos al uso comunitario. LEA TAMBIÉN Ese modelo empieza a extenderse a otros sectores donde afluentes de arroyos son intervenidos con la intención de convertirlos en nuevos parques lineales. A esto se suman la ampliación de zonas verdes, los programas de arborización y proyectos como el Ecoparque de Mallorquín y la transformación de Puerto Mocho.Aspecto general del parque lineal que se construyó sobre el arroyo del barrio Rebolo. Foto:AlcaldíaEl reto, sin embargo, será sostener esas intervenciones en el tiempo. La expansión inmobiliaria, la presión sobre los humedales, la calidad del agua y la conectividad entre ecosistemas siguen siendo asuntos sensibles para una ciudad que crece rápidamente.No deje de verLe puede interesar. Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







