Seth Rogen y Olivia Wilde repasaron en el podcast de A24 cómo se conocieron, qué audiciones preferirían no volver a ver y de qué manera una química cómica compartida terminó por marcar sus trabajos en común.Ambos contaron que se conocieron cuando Olivia Wilde audicionó para Ligeramente embarazada, recordaron años de castings y rechazos, y explicaron que su dinámica profesional se consolidó mucho después, al trabajar de cerca en El Estudio y La invitación.PUBLICIDADOlivia Wilde situó ese primer encuentro en una prueba de sus inicios: “Nos conocimos porque hice una audición para Ligeramente embarazada”.Seth Rogen precisó que aquella instancia fue una lectura de mesa. “Sí, hiciste la lectura de mesa de Ligeramente embarazada”. Wilde bromeó: “Tenemos que encontrar esa grabación y destruirla”.PUBLICIDADOlivia Wilde y Seth Rogen repasaron sus años de castings y rechazos antes de consolidar una dupla en El Estudio y La invitación (Rebecca Cabage/Invision/AP)Rogen dijo que la recordaba de esa época por su paso por The O.C., y Wilde respondió: “Sí, bueno, yo era la camarera bisexual Alex Kelly”.Los dos repasaron una etapa de audiciones constantes. Wilde dijo que ambos habían hecho “de verdad el trabajo duro” y recordó que trabajó para Mali Finn.PUBLICIDADRogen enlazó ese nombre con una de sus experiencias más incómodas. Contó que audicionó para 8 Mile para un personaje llamado, según recordó, “Cheddar o algo así”, y que terminó leyendo con Jason Segel porque les habían avisado que nadie en la oficina quería interpretar el otro papel.“Fuimos juntos y uno lo hacía, luego cambiábamos y el otro lo hacía”, dijo Rogen. También contó que empezó a reírse sin control porque la situación le parecía demasiado absurda. Dijo que Eminem todavía llevaba un dispositivo electrónico en el tobillo, al menos durante el casting: “Así que todavía tenía que audicionar”.PUBLICIDADSeth Rogen contó que una de sus audiciones más incómodas fue para 8 Mile, donde leyó escenas con Jason Segel y terminó riéndose por lo absurda que le parecía la situación (Chris Pizzello/AP)Rogen sumó otras pruebas fallidas de aquellos años. Recordó que iba a castings como el de Band of Brothers con camisetas de Stüssy y pantalones cortos cargo, y que en recepción a menudo le preguntaban si iba a dejar o recoger algo porque creían que era mensajero.“Recuerdo abrir la puerta de la sala de audición de Band of Brothers y ver a 35 tipos con uniformes militares completos, y yo estaba con una camiseta de Stüssy, cargo shorts y Air Walks”, dijo.PUBLICIDADWilde, por su parte, repasó varias pruebas que todavía le resultan embarazosas. Sobre Gravity, contó que la pusieron en una cápsula y le hicieron interpretar el momento en que el personaje vuelve a la Tierra.“Había césped falso en el suelo y yo tenía que redescubrir la Tierra”, recordó Wilde al podcast. Rogen respondió: “Eso es terrible. Es lo peor que escuché en mi vida”.PUBLICIDADOlivia Wilde evocó audiciones que todavía le resultan embarazosas, como Gravity, El árbol de la vida y La era del rock, donde cantó junto a Tom CruiseLa actriz también mencionó una audición para El árbol de la vida, cuando Terrence Malick le dijo “sé graciosa”, y otra para La era del rock, donde cantó con Tom Cruise. “Canté I Wanna Know What Love Is, y no es una canción fácil”, dijo.Rogen recordó su audición para Amor espinado. Dijo que audicionó para interpretar a un joven con discapacidad cognitiva y que salió convencido de que había hecho un gran trabajo. “Creí que iba a ganar un Oscar por esa película”, dijo.PUBLICIDADDespués de ese repaso, la conversación en A24 pasó a su manera de trabajar. Rogen explicó que todavía le cuesta presenciar audiciones en persona porque absorbe la incomodidad del momento y que, cuando ve grabaciones, suele saber en 5 segundos si alguien encaja o no.Wilde coincidió en esa rapidez, aunque dijo que desconfía de las pruebas demasiado pulidas: “Prefiero un video casero malo en un iPhone, en el coche camino a su trabajo real, que un video de audición perfectamente encuadrado e iluminado”.PUBLICIDADSeth Rogen y Olivia Wilde coincidieron en que detectan rápido si una audición funciona, aunque Wilde prefiere videos caseros antes que pruebas demasiado producidas (A24 via AP)Al hablar de su trabajo con Rogen, Wilde dijo que entonces entendió su dinámica de “policía bueno y policía malo” con Evan. “Es lo más gracioso”, agregó.Luego la describió así: Rogen suele mostrarse alentador en el rodaje y después se aparta para hablar en privado entre tomas, mientras Evan transmite una corrección más tajante.Rogen dijo que, cuando actúa en una escena, evita dirigir de forma frontal a la persona que está con él en el cuadro. Wilde añadió que esa intervención no se vivía como una prohibición, sino como una búsqueda: “¿Probamos distinto? ¿Nos aburrimos de esto? ¿Y si intentamos esto otro?”Los dos extendieron esa lógica a El Estudio. Rogen explicó que en otros proyectos a menudo prefieren dejar que el actor pruebe cosas, pero que en esa serie tenían que frenar con claridad lo que alteraba una escena muy escrita.Olivia Wilde describió la dinámica creativa de Seth Rogen y Evan Goldberg como una combinación de estímulo en el rodaje y correcciones precisas para ajustar las escenas“No hacemos eso en absoluto”, dijo Wilde sobre la improvisación libre. Y añadió que todo parece espontáneo porque está muy bien construido y ejecutado.En el último tramo, la charla volvió a La invitación y a la relación entre sus personajes. Wilde fue directa sobre el origen del proyecto: “No había La invitación sin ti”.La directora dijo que durante su primer día con Rogen en El Estudio entendió que tenía que convencerlo de sumarse a la película. También sostuvo que no imaginaba esa historia con otro actor y que actuar ella misma solo tenía sentido en esa combinación.Rogen recordó que los primeros días de rodaje, centrados casi solo en ellos dos, ayudaron a fijar un ritmo propio antes de la entrada del resto del elenco. “Vieron nuestro ritmo y nuestra dinámica y entendieron que ya había una energía establecida”.Seth Rogen y Olivia Wilde atribuyeron la fuerza de La invitación a su química en pantalla y a una dinámica cómica que, según ellos, hace que los personajes funcionen juntos (REUTERS/Mario Anzuoni)Wilde destacó una escena en el dormitorio, frente a los espejos, como prueba de esa sincronía. Dijo que ambos hablaban al mismo tiempo de forma natural y que esa experiencia desexualizada de desvestirse frente al otro resultaba reconocible para mucha gente.Al explicar el desafío de la película, Wilde lo resumió así: “El reto era cómo hacer que la gente no nos odiara”. Rogen respondió, hacia el final del podcast, con la idea que organizó su lectura del proyecto: “Si los personajes son graciosos juntos, te gustan juntos”.