Los balones del Mundial se han convertido en estrellas por derecho propio durante el torneo.La pelota ha acaparado titulares por su tecnología incorporada y ha suscitado preguntas entre los aficionados, entre ellas: ¿por qué se espera que todos la devuelvan de inmediato al campo?
Es una pregunta más por curiosidad que por un clamor de cambio.La emoción de atrapar un balón de partido dura poco para quienes asisten al Mundial, ya que, según la política de la FIFA, miembros del personal que trabajan en el encuentro esperan en el campo, en posición de listo, para que los aficionados lo lancen de vuelta. Si no lo hacen, personal de seguridad puede expulsarlos del estadio.
Algunos aficionados intentan hacerse una selfie rápida con el balón si tienen la suerte de ponerle las manos encima. Un balón de partido sería sin duda un recuerdo codiciado, especialmente para quienes han gastado miles en vuelos, hoteles y entradas en asientos privilegiados.
Es una tradición para los aficionados a los deportes en Estados Unidos: atrapas una pelota de béisbol en un partido y tienes un recuerdo para toda la vida. Y mejor aún si es una pelota de un juego de postemporada o de un momento histórico para el bateador.En el fútbol, no.











