Mohamed al Wahidi, encargado del Comité Egipcio de Ayuda para Gaza, fue asesinado poco antes del partido de Egipto y Argentina en el Mundial, para el que él mismo había instalado una pantalla gigante en Ciudad de Gaza, donde cientos de personas se congregaron para ver y animar el equipo de los faraones, que dio una inusual esperanza a los palestinos en medio de la miseria y los ataques israelíes continuos.

Al Wahidi falleció en uno de esos bombardeos, junto a dos niños de 8 y 10 años y el conductor del coche en el que viajaba, en el barrio de Sabra de Ciudad de Gaza, a poca distancia del lugar donde los gazatíes estaban viendo el partido de octavos de final el pasado martes por la noche. Desde ese lugar, se pudo escuchar el ruido de la explosión que causó su muerte, según atestiguó la agencia EFE.

El Ejército israelí señaló que el encargado del Comité Egipcio de Ayuda para Gaza no era el blanco del ataque, sino un combatiente del grupo palestino Hamás. “Las Fuerzas de Defensa de Israel tienen conocimiento de la denuncia de que civiles no involucrados resultaron perjudicados como consecuencia del ataque. El incidente está siendo investigado”, dijo en un comunicado el Ejército.

El doctor Mohamed Abu Selmiya, director del Hospital Al Shifa, fue quien recibió los cuerpos de las cuatro víctimas y aseguró a la agencia AP que el conductor no estaba afiliado a ningún grupo armado.