“Buenos días”. El mensaje en hebreo en un post de Instagram iba acompañado de una foto de un preso palestino de Gaza torturado. El hombre, engrilletado y en ropa interior, está atado a un palo tumbado boca abajo sobre una hamaca. La cuenta de Instagram que subió la imagen ha desaparecido.

El Ejército de Israel ha confirmado que la foto es real y que ha abierto una investigación. “El incidente no se ajusta a los valores ni a las normas de las Fuerzas de Defensa de Israel”, señaló un portavoz. Sin embargo, Israel ha diseñado un patrón de impunidad, tal y como denuncian las ONG, y casi 9 de cada 10 de estas investigaciones se quedan sin resolver o se cierran sin culpables.

“El ejército confirma que las imágenes publicadas en las redes palestinas durante las últimas 24 horas, en las que se ve a un hombre de Gaza esposado, atado a una cama, con los ojos vendados y con una barra atada a la espalda, son imágenes reales de lo ocurrido en la Franja de Gaza”, señaló otro portavoz militar en declaraciones a la radio militar recogidas por la agencia tura Anadolu.

La imagen es una prueba más que confirma las acusaciones de torturas y malos tratos por parte de Israel, denuncian los activistas. “Corrobora los numerosos informes sobre las torturas infligidas por Israel a los palestinos detenidos y puede constituir en sí misma un crimen de guerra”, denunciaba Kenneth Roth, exdirector de Human Rights Watch y profesor en la Universidad de Princeton.