Noticia Exclusivo suscriptores Su propósito era servir como espacios de relocalización temporal para familias que debían abandonar zonas de alto riesgo.La Caja de la Vivienda Popular transforma predios abandonados en varios sectores en Bogotá Foto: Caja de la Vivienda PopularPERIODISTA09.07.2026 05:01 Actualizado: 09.07.2026 05:01
En varios sectores de Bogotá se han conocido casos en los que hay estructuras vacías y deterioradas que por el tiempo han sido convertidas en refugio de la incertidumbre y el abandono.Algunos de estos viejos inmuebles que alguna vez sirvieron para atender a familias en situación de riesgo terminaron representando un riesgo.EL TIEMPO conoció que estas viviendas hacen parte de un proyecto de la Caja de la Vivienda Popular (CVP), creado en la década de 1970. Los predios fueron entregados a la entidad por el Concejo de Bogotá como parte de las áreas de cesión derivadas de procesos de urbanización. Su propósito era servir como espacios de relocalización temporal para familias que debían abandonar zonas de alto riesgo.Las viviendas hacen parte de un proyecto de la Caja de la Vivienda Popular. Foto:Caja de la Vivienda PopularSin embargo, con los años, el modelo mostró sus límites. Compartir cocinas, baños y espacios comunes generó conflictos entre los residentes, mientras las condiciones de habitabilidad fueron quedando invisibilizadas. Por lo tanto, la figura de reasentamiento transitorio dejó de utilizarse y los inmuebles quedaron vacíos. LEA TAMBIÉN Tras años de abandono, estos predios comenzaron a deteriorarse de manera progresiva, convirtiéndose en focos de problemáticas sociales y de inseguridad, mientras personas ajenas al sector ingresaban para sustraer cableado, puertas, ventanas y otros elementos esenciales de las edificaciones. En medio de estas acciones, los vecinos observaban con preocupación cómo el problema crecía sin que llegara una solución definitiva.Los vecinos observaban con preocupación cómo el problema crecía. Foto:Caja de la Vivienda PopularHoy, ese ciclo empieza a cerrarseLa Caja de la Vivienda Popular, en articulación con algunas alcaldías locales y siguiendo la política de vivienda social impulsada por la administración distrital, emprendió la recuperación y transformación de estos predios. La intervención incluyó la demolición de estructuras deterioradas y la eliminación de riesgos para la comunidad, con un objetivo claro: convertir terrenos improductivos en oportunidades para la vivienda. LEA TAMBIÉN “Todo lo que heredamos de administraciones anteriores y que representa un riesgo para la comunidad, ya sea en términos de seguridad, infraestructura o protección de los niños, llegamos a transformarlo. Demoleremos lo que está en desuso y recuperaremos esos espacios para convertirlos en vivienda”, ha explicado Juan Carlos Fernández, director de la Caja de la Vivienda Popular.La apuesta va más allá de retirar construcciones deterioradas, ya que lo que se busca es cambiar el destino del territorio en el que se encuentra el predio.La apuesta va más allá de retirar construcciones deterioradas. Foto:Caja de la Vivienda PopularLa transformación de Los Laches no es un caso aislado. Hace parte de una apuesta más amplia por recuperar espacios. Esa estrategia ya empieza a tomar forma en otros sectores de Bogotá.Uno de esos ejemplos es Lomas Pijaos, en la localidad de Rafael Uribe Uribe. Allí, la Caja de la Vivienda Popular y la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (RenoBo) avanzan en la construcción de un proyecto que contempla 80 unidades habitacionales, donde se espera que, según la entidad le dijo a EL TIEMPO, beneficie a 504 familias. LEA TAMBIÉN Por otro lado, está el proyecto rescatado de Arboleda Santa Teresita, donde fueron entregadas 40 viviendas a finales del mes de junio y habitarán 88 personas: 47 adultos, 17 adolescentes, 19 niñas y niños y 5 personas adultas mayores, quienes ahora cuentan con un espacio seguro para construir su futuro.Predios en Arboleda Santa Teresita deteriorados y antes de ser intervenidos. Foto:Caja de la Vivienda PopularLa conexión entre estos proyectos puede parecer distante geográficamente, pero responde a la necesidad de recuperar espacios, ordenar el territorio y ampliar el acceso a la vivienda digna.Mientras las máquinas terminan su trabajo, los vecinos observan cómo desaparecen las viejas estructuras que durante años simbolizaron el abandono. En su lugar, empieza a abrirse paso una idea diferente de ciudad: una donde la recuperación urbana no se mide únicamente por las obras que se levantan, sino por las oportunidades que nacen allí donde antes solo quedaban ruinas. Viviendas en Arboleda Santa Teresita transformadas. Foto:Caja de la Vivienda PopularLaura Daniela AlarcónREDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









