Análisis Exclusivo suscriptores La Corte Suprema de EE. UU. dejó sin efecto una millonaria indemnización por un precedente que podría afectar a miles de demandas similares.El presidente de EE. UU., Donald Trump. Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias AFP y EFE08.07.2026 22:15 Actualizado: 08.07.2026 22:15
Once años después de que un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llevó a Colombia a suspender las fumigaciones aéreas con glifosato, la Corte Suprema de Estados Unidos adoptó una decisión que fortalece la posición de quienes defienden el uso del herbicida más utilizado del mundo.En un fallo de siete votos contra dos, el máximo tribunal estadounidense dejó sin efecto una indemnización de 1,25 millones concedida a un jardinero de Misuri que aseguró haber desarrollado un linfoma de Hodgkin tras décadas de utilizar Roundup, el popular herbicida fabricado originalmente por Monsanto y hoy propiedad de la alemana Bayer. LEA TAMBIÉN La decisión podría afectar miles de demandas similares que siguen pendientes en distintas cortes del país.Aunque el caso gira en torno al glifosato, el ingrediente activo de Roundup, la Corte Suprema evitó pronunciarse sobre el debate científico que durante años ha dividido a autoridades sanitarias, investigadores y tribunales de distintos países.Glifosato. Foto:En realidad, el fallo resolvió una cuestión estrictamente jurídica, dado que no concluyó que el glifosato fuera seguro ni descartó que pudiera producir cáncer. Simplemente determinó que, mientras la autoridad federal mantenga vigente su evaluación científica, los estados no pueden imponer obligaciones distintas mediante el litigio.El magistrado Brett Kavanaugh, quien redactó la opinión mayoritaria, concluyó que la legislación federal que regula los pesticidas prevalece sobre las leyes estatales en materia de etiquetado. En otras palabras, en este caso, Bayer no podrá ser responsabilizada por no incluir una advertencia.Colombia y su historia con el uso del glifosatoEl contraste con Colombia resulta inevitable.En marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la OMS, clasificó el glifosato como “probablemente carcinógeno para los humanos”. Apenas dos meses después, el gobierno de Juan Manuel Santos anunció la suspensión de las aspersiones aéreas con glifosato utilizadas durante décadas para combatir los cultivos ilícitos.Desde entonces, ese informe se convirtió en uno de los principales pilares científicos y jurídicos de las decisiones que limitaron el regreso de las fumigaciones.Posteriormente, la Corte Constitucional impuso estrictas condiciones para cualquier eventual reanudación del programa exigiendo nuevas evaluaciones de los riesgos para la salud y el medioambiente, así como otras garantías para las comunidades afectadas.Foto de Archivo de fumigación aerea sobre narcocultivos en el sur de Colombia. Foto:EFEEn el caso de Estados Unidos, en cambio, el camino ha sido distinto.La EPA revisó la evidencia disponible y concluyó que el glifosato no representa riesgos preocupantes para la salud “cuando se utiliza de acuerdo con las instrucciones del producto” y que es poco probable que cause cáncer en seres humanos.Esa evaluación permitió que Roundup continuara comercializándose sin advertencias sobre un posible riesgo cancerígeno.Las diferencias entre ambas posiciones no obedecen necesariamente a que una institución considere correcta la evidencia y la otra esté equivocada. En buena medida responden a metodologías distintas.La IARC evalúa si una sustancia tiene el potencial de causar cáncer bajo ciertas circunstancias, mientras que la EPA analiza el riesgo real asociado a los niveles habituales de exposición y al uso autorizado del producto. LEA TAMBIÉN El debate sobre el uso del glifosato sigue abiertoAunque en 2020 la EPA reafirmó que era poco probable que el glifosato causara de cáncer, esa evaluación fue posteriormente retirada tras una decisión judicial que ordenó revisar algunos aspectos de su análisis medioambiental. La seguridad del compuesto continúa bajo revisión formal por parte de la agencia.Mientras tanto, Bayer ha enfrentado una de las mayores oleadas de litigios en la historia reciente de EE. UU. La empresa ha destinado miles de millones de dólares a resolver reclamaciones relacionadas con Roundup, aunque continúa negando que exista evidencia científica que demuestre que el producto cause la enfermedad.El caso decidido ahora por la Corte Suprema podría modificar sustancialmente ese panorama judicial al dificultar que prosperen nuevas demandas basadas en la ausencia de advertencias sanitarias.Corte Suprema de Estados Unidos. Foto:AFPEl cambio de Trump sobre el glifosatoLa decisión también tuvo un componente político. La administración de Donald Trump respaldó la posición de Bayer durante el proceso judicial y sostuvo que la empresa estaba obligada a utilizar exactamente la etiqueta aprobada por la EPA.Esa postura representó un cambio frente a la administración de Joe Biden y generó críticas incluso dentro de sectores del movimiento Make America Healthy Again (MAHA), cuyos activistas han cuestionado durante años el uso de pesticidas y otros productos químicos en la agricultura.Para Colombia, sin embargo, el fallo probablemente tendrá un efecto más simbólico que práctico.Las restricciones al uso del glifosato en el país no se basan únicamente en la clasificación de la OMS de hace 11 años. También están sustentadas en decisiones de la Corte Constitucional, en consideraciones ambientales, en obligaciones de consulta previa y en un amplio debate sobre los efectos de las fumigaciones en las comunidades rurales y en la lucha contra los cultivos ilícitos. LEA TAMBIÉN En ese sentido, mientras EE. UU. acaba de reforzar la autoridad de su regulador para mantener el glifosato en el mercado sin advertencias adicionales, Colombia continúa siendo uno de los ejemplos más visibles de cómo un mismo informe científico condujo a una respuesta regulatoria y judicial completamente diferente.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington - @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






