La justicia dicta una pena de tres años de prisión en suspenso al responsable de la Fuerza de Submarinos de la Armada por el hundimiento que, en 2017, provocó la muerte de 44 tripulantes
Fue uno de los casos que mayor conmoción pública despertó en Argentina, durante la última década. El submarino ARA San Juan, de la Armada nacional, desapareció en el mar en noviembre de 2017, mientras se dirigía desde Ushuaia, en el extremo austral del país, hacia Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires. A bordo iban 44 tripulantes. La búsqueda desesperada de las primeras semanas, cuando se estimaba que los marinos aún tendrían aire para sobrevivir, fue infructuosa. El submarino recién fue localizado un año después, a más de 900 metros de profundidad y a unos 500 kilómetros de la costa patagónica, a la altura del Golfo San Jorge. Este miércoles, la justicia argentina dictó sentencia en el juicio a los presuntos responsables del naufragio. Absolvió a tres oficiales de la Marina y condenó a otro a tres años de prisión, en suspenso.
El juicio oral se desarrolló durante más de cuatro meses en la ciudad de Río Gallegos, 2.000 kilómetros al sur de Buenos Aires. El proceso no incluyó entre los acusados a las autoridades políticas de la época, el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), ni a las autoridades militares. El expediente limitó la acusación a cuatro oficiales navales con responsabilidades en la planificación y el mantenimiento del submarino, superiores al comandante del ARA San Juan, el capitán de fragata Pedro Fernández, fallecido en el hundimiento.










