La Federación Croata de Fútbol (HNS) confirmó este 8 de julio la salida de Zlatko Dalić como seleccionador nacional, una decisión que el propio entrenador describió como "la más complicada" de su carrera tras casi nueve años y 111 partidos al frente del equipo balcánico.
Sin embargo, la noticia trasciende el cambio en el banquillo. No se trata únicamente de encontrar un nuevo entrenador. Se trata de reconstruir la identidad futbolística que convirtió a un país de apenas 3.9 millones de habitantes en protagonista permanente de las grandes competiciones internacionales.
Durante el ciclo de Dalić, Croacia firmó la etapa más brillante de su historia. Fue subcampeón del Mundial Rusia 2018, tercer lugar en Catar 2022 y subcampeón de la Liga de Naciones de la UEFA 2023. Con esos resultados, la selección balcánica desafió la lógica del fútbol moderno y se instaló entre las potencias más competitivas del planeta.
Una generación que marcó una época
Cuando Dalić asumió el cargo en octubre de 2017 encontró un plantel con enorme talento, pero fue capaz de convertirlo en un equipo reconocible por su orden táctico, fortaleza mental y capacidad para competir en los momentos decisivos.










